Biden nomina pediatra transgénero como subsecretaria de Salud

El equipo de Biden destacó que Levine ya fue confirmada "tres veces" en sus funciones por el Senado de Pensilvania, controlado por republicanos.

El presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, anunció el martes la nominación de una pediatra transgénero, Rachel Levine, como subsecretaria de Salud, un paso sin precedentes que contrasta con las medidas consideradas discriminatorias de su predecesor Donald Trump.

El demócrata fue el primer presidente electo de Estados Unidos en incluir, durante su discurso de victoria en noviembre, a las personas transgénero en su agradecimiento.

El martes destacó la “opción histórica” de nominar a Levine, actual directora de Salud en el estado de Pensilvania, que debe ser confirmada por el Senado.

“Levine aportará el liderazgo constante y la experiencia esencial que necesitamos para que la gente supere esta pandemia sin importar de dónde vengan, su raza, religión, orientación sexual, identidad de género o discapacidad”, afirmó quien se convertirá el miércoles en el 46° presidente de Estados Unidos.

El demócrata prometió acelerar el combate del covid-19 en Estados Unidos, el país más afectado del mundo por la pandemia en términos absolutos, con 24 millones de casos y más de 400.000 muertes.

Biden ya nominó al hispano Xavier Becerra, actual fiscal general de California, como secretario de Salud.

Levine, también profesora universitaria de pediatría y psiquiatría, “está a punto de ser la primera funcionaria federal abiertamente transgénero en ser confirmada por el Senado de Estados Unidos”, dijo el equipo de Joe Biden.

Se convertiría entonces en la funcionaria transgénero de más alto rango del gobierno federal de Estados Unidos.

Los demócratas tomarán esta semana el control de la Cámara Alta, que debe confirmar los nombramientos presidenciales.

El equipo de Biden destacó que Levine ya fue confirmada “tres veces” en sus funciones por el Senado de Pensilvania, controlado por republicanos.

Anteriormente, codirigió el Departamento de Pediatría del Penn State Hershey Medical Center y fue responsable de su división de medicina para adolescentes.

 

– “Carga” –

 

Después del anuncio de su triunfo presidencial el 7 de noviembre, Biden hizo una mención sin precedentes de las personas transgénero.

“Estoy orgulloso de la coalición que hemos formado juntos, la más grande y diversa de la historia. Demócratas, republicanos e independientes. Progresistas, moderados y conservadores. Jóvenes y viejos. Urbanos, suburbanos y rurales. Gay, heterosexual y transgénero, blancos, latinos, asiáticos, nativos americanos” y “afroestadounidenses”, dijo desde su feudo en Wilmington.

Su visión contrasta con la del saliente presidente Trump, quien aprobó varias medidas controvertidas con respecto a los derechos de las personas transgénero.

En una reversión de una política de la era de Obama, la administración Trump anunció en 2017 sus planes para prohibir que las personas transgénero sirvan en el ejército, alegando “la carga por los enormes costos médicos” y “el trastorno que implicarían los transgénero en el ejército”.

A principios de 2018, el Pentágono dijo finalmente que permitiría a las personas transgénero que no se habían sometido a una cirugía de cambio de sexo, ni tenían la intención de hacerlo, a sumarse a filas militares según su sexo biológico.

Los tribunales federales suspendieron esta nueva política, por considerarla “similar” a la anterior.

Pero la administración Trump apeló y en enero de 2019, la Corte Suprema de Estados Unidos la autorizó a bloquear estos reclutamientos, a la espera de un fallo final sobre este delicado tema.

Se estima que entre 1.320 y 15.000 personas transgénero sirven en las fuerzas armadas estadounidense, de un total de 1,3 millones de militares en servicio activo.

Trump también trató de excluir a las personas transgénero de los mecanismos para combatir la discriminación laboral.

Su administración dictaminó que una ley federal de 1964 que prohibía la discriminación “por motivos de sexo” se aplicaba solo a las diferencias entre hombres y mujeres y no a las minorías sexuales.

Pero la Corte Suprema de Estados Unidos falló en junio de 2020 en contra de esta posición, señalando que esa ley también los protegía.