El movimiento islamista palestino Hamás, en el poder en la Franja de Gaza y en guerra abierta con Israel, demostró que puede atacar más lejos y con más fuerza y crearle problemas al ejército israelí.

 

Lo que revela el inicio del conflicto

 

Hamás, que controla el enclave sometido a un bloqueo israelí desde hace 15 años, sorprendió a Israel con la potencia y la densidad de sus ataques.

Desde el 10 de mayo, cuando estalló el enfrentamiento, más de 3.000 cohetes fueron disparados desde la Franja de Gaza hacia Israel, indicó el ejército israelí.

Esta vez Hamás decidió atacar con ráfagas de cohetes, de hasta un centenar en pocos minutos con el objetivo de saturar el sistema de defensa antimisiles “Cúpula de Hierro” de Israel.

“El hecho más impresionante de esta guerra es cómo pudieron disparar tantos cohetes en tan poco tiempo e incluso simultáneamente”, dice Fabian Hinz, un experto independiente especializado en armamento en Oriente Medio.

“La potencia de fuego de Hamás, tanto en términos de número de cohetes como de alcance, supera con creces los incidentes anteriores”, confirma el International Crisis Group (ICG) en un informe publicado el viernes.

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“A nivel militar, Israel fue tomado por sorpresa por las capacidades operativas de Hamás”, agrega el informe.

Hamás, que afirma que tiene suficientes cohetes para dos meses de conflicto, utilizó por primera vez el misil Ayyash 250, con un alcance de 250 kilómetros, en un ataque contra Eilat (sur) que, sin embargo, no tuvo éxito.

 

¿De dónde vienen las armas?

 

Hasta hace unos años, Sudán apoyaba a los palestinos, en particular a través de plantas de ensamblaje de armas que pasaban de contrabando a través de Egipto.

Siria también suministró cohetes en el pasado.

Pero además de un puñado de personalidades de la diáspora, Irán es el que está en la línea del frente para ayudar a los grupos armados palestinos.

“El apoyo a los actores regionales se ha convertido en un pilar esencial de la postura militar de Irán”, dijo el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos (IISS) en abril.

“Las actividades de proliferación de Irán se han centrado en el régimen sirio y los actores no estatales”, especialmente en la Franja de Gaza.

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“El enfoque iraní va más allá de la transferencia de armas. Es una cuestión de transferencia de conocimiento y experiencia, de modelos de diseño y de buenas prácticas”, explica por su parte a AFP un experto en armas que exige el anonimato y publica su investigación en la cuenta Twitter Calibre Obscura.

Irán produce armas pesadas diseñadas para grupos armados leales y “se fabrican y ensamblan fácilmente con herramientas rudimentarias”, sostiene.

Israel, por tanto, se enfrenta a un enemigo con “capacidades decentes. No se trata de cohetes de alta precisión, ni de misiles balísticos, sino de artillería básica”, afirma el experto.

 

El almacenamiento de las armas

 

El ejército israelí afirma que Hamás dispone de 15.000 cohetes. Los expertos consultados por la AFP evaluaban la cantidad antes del conflicto entre 12.000 y 13.000, lo que constituye una fuerza de ataque considerable.

Las capacidades de producción de los palestinos son difíciles de evaluar, pero “se han preparado mucho para este momento”, explica Calibre Obscura.

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“No quieren encontrarse en una situación en la que se queden sin proyectiles y creo que las existencias fueron subevaluadas”, agrega.

De hecho, “Hamás tiene una larga historia de fabricación de cohetes y demostraron ser cuerdos, inventivos y creativos”, agrega, recordando que habían recuperado proyectiles de la Primera Guerra Mundial en un navío hundido frente a Gaza.

 

¿Y si Israel lanza un ataque terrestre?

 

“El estallido de violencia podría empeorar si Israel decide lanzar una ofensiva terrestre en la Franja de Gaza”, advierte el ICG.

Gaza está salpicada de aglomeraciones con calles estrechas y sinuosas donde librar la guerra es una pesadilla y donde los lugareños tienen la ventaja del conocimiento local.

Eso contribuyó a que en la guerra de Gaza de 2014, el ejército israelí registrara 60 muertos.

“Es un combate urbano en un entorno muy hostil “, dice el experto Fabien Hinz.