Kiara Francesca Ulerio Taveras tiene apenas 10 años de edad y su vida cuelga de un hilo. El sábado hizo un paro respiratorio en el Hospital Robert Reid Cabral y fue entubada. En el momento de escribir esta nota, domingo y lluvia, la niña se encuentra en coma inducido.

El viernes Kiara tenía mucho dolor. Fue ingresada al hospital y los cirujanos determinaron que operarían de lunes a martes. Tiene un tumor de considerable tamaño en la médula espinal.

Cuando la ingresaron en la sala infantil llevaba horas esperando. Ya se sabe que los hospitales públicos, por mucho esfuerzo que esté haciendo el gobierno, siguen abarrotados de pobres que no tienen la posibilidad de atenderse en una consulta privada o una clínica.

Y Kiara con aquel dolor que le carcomía las entrañas, y que le tumbó el brazo, se deshizo en lamentos, mientras la madre pedía al personal de la sala que la atendieran. Pero en cambio recibió maltratos, según ha sabido Nota Clave de fuentes de entero valor. Y uno puede entender, el personal sanitario está cansado, a veces pasan muchas horas sin poder siquiera comer algo, etc., etc. Pero nadie merece un maltrato así, mucho menos por llamar la atención si su hija está empeorando…

Hasta que finalmente no pudo más y Kiara hizo un paro respiratorio. Entonces a correr con Kiara. Urgente a Cuidados Intensivos, entubación y coma inducido.

En un video colgado en Twitter, Kiara cuenta que hace dos años «un 10 de mayo, yo me levanté que no podía mover mi pierna, fuimos al médico y dijeron que eso no era nada del otro mundo. Después perdí la movilidad de mis dos piernas y me internaron en La Vega; duré 9 días.

Después me internaron en el Hospital del Niño, duré 20 días y después en la Corominas duré 25 días. Y quiero que me ayuden a buscar un médico que me dé un diagnóstico, porque he ido a muchos médicos y no me han dado el diagnóstico de lo que en verdad yo tengo. Espero que me puedan ayudar. Muchas gracias».

Entérate más:  Te daré un consejo: Sal de la monotonía

Así le hablaba el 26 de marzo pasado al presidente Luis Abinader, a la vicepresidenta Raquel Peña, a la Primera Dama Raquel Arbaje, pero también a la gobernadora de la provincia Hermanas Mirabal, al diputado y al senador Bauta Rojas, quien parece que ahora no recuerda nada de Kiara, cuando Kiara es un solo clamor en Salcedo.

Kiara es una niña dulce, inteligente, ahora minusválida. Ella y su madre han atravesado un via crusis, y después de casi un año, cuando se visibilizó su situación, el 27 de marzo de este año, la Primera Dama Raquel Arbaje escribió en Twitter: «En contacto ya».

La Defensora de Pueblo Adjunta María Batista solicitó el 22 de abril los datos para darle seguimiento al caso.

El Dr. Edward Guzmán, viceministro de Planificación del Ministerio de Salud Pública había puesto fecha a la atención necesaria. Y delegó en Carlos Suero, quien terminó -según quienes han estado cerca de Kiara- soltando el caso, pues la mandó con un galeno, éste le mandó a hacer una serie de pruebas. Cuando se le hicieron todas las indicaciones, los estudios y las analíticas, él expresó se lo enviaran por WhatsApp para asumir… Pero Carlos dejó de tomar las llamadas, sabrá Dios si se le perdió el celular o lo quitaron del puesto… Y como no respondía a las llamadas tuvieron que asumir con recursos que le iban enviando amistades; y hasta la fecha no ha visto las indicaciones, según las fuentes.

Entérate más:  Miss Rizos, un salón dominicano rompiendo en Washington Heights

Hay cargos de conciencia que son muy pesados de llevar…

Senasa tampoco asumía la resonancia y ahí hubo que buscar dinero de donde no había para que pudiera realizarse las pruebas. Llamadas van y vienen.

Mientras tanto Kiara con sus dolores y su mamá, sobreviviendo con necesidades terribles en casa de parientes que la acogieron en Villa Mella, a su vez con necesidades primarias sin resolver.

Ahí todo estancado. Como por arte de magia. Su caso tomó algún callejón oscuro y sin salida del laberinto de la burocracia, se quedó varado y la dejaron a su suerte.

Hasta que por fin pudieron entregar las analíticas al médico que las atendió de urgencia en el Reid Cabral y éste vio que en esa resonancia de Dios para la cual no había dinero y Senasa no asumía, era la que lo decía todo: Kiara tiene un tumor en la médula espinal.

Una madre con su hija hasta el fin del mundo

Francia, su mamá, tiene dos niños más. Uno de ellos con serios problemas de salud por graves problemas renales, pero está estable. Es una familia de ese estrato social que llamamos extrema pobreza.

Francia, Kiara y sus hermanos viven de la caridad de la comunidad de Salcedo. Su madre lleva dos años sin poder trabajar, dedicada las 24 horas de los siete días de la semana a su hija, con la cual como se ha visto está dispuesta a ir hasta el fin del mundo. Tanto así que en busca de diagnóstico, al principio fue a centros médicos más o menos cercanos a Salcedo.

Jaime David Fernández a través de una institución privada suya tuvo que pagar dos millones a una entidad privada a la cual había acudido su mamá con la niña, porque no la dejaban ir debido a la deuda. Esto sin darle un diagnóstico.

Entérate más:  Lo que dice la Biblia sobre las malas lenguas

Desde Boston, Marlen Estrella, una profesional dominicana con su propio via crusis, ha estado ayudando, y con su apoyo financiero ha hecho que Kiara sonría como en la foto de portada. Pero como dijo en un tuit «El apoyo debía ser estatal pues aunque yo tenga toda la intención, los gastos son millonarios y no puedo asumir todo, no soy millonaria, la salud es muy costosa, solo el estado podía asumirlo».

Algunas pocas personas han estado ayudando a Francia y a Kiara desde lejos. Pero el respaldo del Estado no ha llegado como debió llegar, a pesar del interés personal de la primera dama Raquel Arbaje. Delegó el asunto, por supuesto, y en algún eslabón, el descuido por el caso ha traído esta situación de ahora. Y si alguien desde el Ministerio de Salud dice que le han estado dando seguimiento, no estarán diciendo la verdad.

Kiara le ha quedado demasiado pequeña a la maquinaria estatal. Y su sufrimiento es doble, el del dolor físico y ese otro dolor que da la vergüenza de la pobreza extrema. Porque ¿qué es una niña de 10 años, de provincia, con una madre que no sabe cómo desenvolverse en la madeja burocrática, que no tenía hasta el sábado cuentas de banco, que desconoce cómo funcionan los seguros, ni por qué han tardado tanto tiempo en llegar a un diagnóstico? Esa invisibilidad tiene ahora mismo a Kiara entubada, en la UCI del Hospital Robert Reid Cabral, en coma inducido… con la vida colgando de un hilito.

Quienes deseen colaborar con este caso, aquí la cuenta de su mamá

Francia Cecilia Taveras
Número de cuenta: 0910332464
Banreservas