A raíz de la condena de 19 años al actor y exGaribaldi Ricardo Crespo, tras comprobarse su culpabilidad en el delito de abuso sexual a su hija Valentina; una de las presentadoras del programa, Despierta América, Astrid Rivera, hizo una confesión muy personal y dolorosa que conmocionó a sus compañeros.

Fue durante el segmento «Sin rollo», cuando la periodista no pudo evitar romper a llorar al revelar que sufrió una situación similar durante su infancia por parte de un tío de su madre cuando ella apenas tenía 7 años.



«Una de las cosas más importantes en casos como este es que si tu hija te dice una cosa como esta tú siempre le creas porque cuando yo tenía 7 años yo pasé por una situación similar con un tío de mi mamá y, aunque ella me creyó, ella no pudo hacer nada por no romper una familia y yo lamentablemente tengo 38 años pero viví 37 –hasta el año pasado– esperando un perdón de mi mamá que sí llegó y llegó a tiempo, pero viví 37 años de mi vida culpándome por algo que yo no tenía que culparme, por algo que yo no tenía que vivir», contó entre lágrimas.

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Publica Diario Libre que, fuera del aire, la periodista explicó a Francisca, Jomari Goyso y demás personalidades que se encontraban en el programa en ese momento que durante muchos años de su vida tuvo ese doloroso momento bloqueado de su mente hasta que surgió el movimiento Me Too.



«Yo no me di cuenta de lo que me había pasado todos esos años hasta cuando comenzó el movimiento Me Too. Cuando comenzó el movimiento Me Too, que muchas mujeres comenzaron a hablar de lo que les había pasado, yo me empecé a acordar de todo porque de alguna forma al mi mamá silenciarme se me olvidaron un montón de cosas», compartió.

 

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¿Por qué Astrid decidió compartirlo de manera pública? Por varios motivos, uno de ellos fue liberarse y hacerlo parte de su sanación, y otro el de ayudar, algo que ya comenzó a hacer y se lo contó a sus colegas en el video que compartió Jomari.

“Cuando comencé a contar esto de Frida Sofía muchas mujeres me contactaron para contarme su historia, incluso había una chica que estaba pasando lo mismo en Nueva York, y yo me monté en un avión y la rescaté de su casa… Y yo hice cosas por gente que hubiese preferido que hicieran por mí, no pasó, pero se que voy a poder hacer cosa por mujeres y al final del día yo siempre digo que va a haber personas dispuestas a escucharte, que hay alguien que siempre te va a creer”.

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Acosada en el Army

En el 2020, en una entrevista con la revista People en Español, la reportera de Univisión contó que se siente identificada con caso de la soldado Vanessa Guillén, en la base militar Fort Hood en Texas, aunque reconoce haber tenido la suerte de no terminar como ella.
«Me sentí muy identificada porque estuve en el Army. No desparecí, pero me vi reflejada en Vanessa. Tenía 20 años, la misma edad mía cuando comencé todo el proceso en el ejército. Yo sé lo que es vivir en una base militar y compartir con otros soldados», aseguró.

Sobre el caso de la soldado asesinada expresó: «Es un hecho muy lamentable y me duele mucho que tenga que pasar esto para que se cree otro movimiento que hace años debió haberse originado».
«Las actitudes violentas y el trato violento de parte, no de los compañeros, sino de los superiores dentro del army, son cosas que no deberían pasar. En mi caso yo me acuerdo cuando iba corriendo que me decían ‘cabrona corre’, ‘no vas a lograrlo'», confesó.

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La presentadora también contó puntualmente el acoso sexual al que estuvo sometida en el ejército. «Tenía un sargento que hacía alusión a mis nalgas para minimizar mi capacidad de correr dentro del batallón. Me decía: ‘araña boba, con esas nalgas tan grandes no vas a poder correr’. Se te meten muchos traumas a la cabeza. Yo dejaba de comer ciertas cosas para correr más rápido. Eso es acoso sexual porque no tienes que hacer alusión a la parte del cuerpo de ninguna mujer y mucho menos para minimizar su capacidad, especialmente cuando tú eres su superior y eres la persona que la estás entrenando para moverla a otro nivel», reveló.