Convertirse en Miss Universo es un sueño que muy pocas alcanzan a lo largo de su vida. Una de las que sí que lo consiguió fue Alicia Machado. La venezolana, a sus 20 años, logró alzarse con la victoria en 1996 representando al país que la vio nacer. Un título que costó sudor y lágrimas a su familia. «Mi madre empeñó la casa para que pudiera participar. Lo supe años más tarde», ha confesado la actriz en una entrevista a Yordi Rosado. Y aunque millones de personas tienen grabado en su retina el momento en el que se proclamó ganadora, la joven no olvida a su progenitora mirándola tras el célebre momento. «Le dije ‘mamá, nos cambia la vida para siempre’. Y así fue», asegura entre lágrimas.

Sin embargo, lo que debería haber sido un año repleto de alegría y disfrute se convirtió en un auténtico infierno: «Tuve muchos problemas de autoestima como consecuencia de un bullying masivo. Fue un año muy traumático». Y el autor de ese sufrimiento tiene nombre: Donald Trump. «Compró el certamen a los dos meses de que yo ganase. Fui su conejito de indias. Yo no era dama de compañía, yo era Miss Universo, él quiso comprarlo para tener su harem. Nunca fui una niña ‘bulleada’ hasta que llegué a las manos de Trump. Viví el bullying en carne propia. A veces un comentario puede causar un daño irreversible», confiesa Machado.



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Resalta ABC.es que, la venezolana acarreó grandes problemas de salud a raíz de ese año en el que la angustia y el dolor se apoderó de ella: «Fuí bulímica y anoréxica crónica de terapia intensiva durante casi seis años de mi vida. Ahora que soy una mujer madura, con una hija de 14 años, miro al pasado y me doy mucha ternura. Solo me defendí de lo que podía. Nunca voy a olvidar vivir a manos de Donald Trump».

Alicia Machado durante el certamen



«Cuando regresé de Asia yo estaba gordita. Entonces llamé a la compañía contándole que había ganado peso para pedir ayuda de un nutriólogo. Estaba preocupada porque era consciente de los 11,5 kilos que había subido. Al día siguiente me llamaron de la oficina diciéndome que me iba a Nueva York para encontrarme con un entrenador. Yo estaba feliz». Así mismo, la actriz puso rumbo a La Gran Manzana sin saber lo que le tenían preparado. «Cuando estaba en la bicicleta se me acercó y le dije ‘no quiero hacer eso’ y me contestó ‘no me importa porque estoy pagando por esto’. A raíz de ahí comencé a vomitar», asevera emocionada.

Pánico y miedo

Un cúmulo de situaciones que provocaron en Alicia Machado verdadero pánico: «Le tenía mucho miedo, no podía verlo a la cara. Nunca un hombre me había hecho sentir tanto temor. En ese momento yo nunca había pasado por eso. Una no se da cuenta porque no sabe identificar el abuso. Fui abusada psicológicamente. Nunca otra cosa, gracias a Dios, y porque yo ponía sillas detrás de la puerta para que no se me metiera en el cuarto».

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«Así como lo ves en los meetings, así actúa y a veces en la intimidad es peor. Es un tipo que descalifica a la gente con mucha ligereza. Es un anciano millonario que ha ganado dinero pisoteando a la gente», expresa la venezolana, quien ha escrito un libro que consta de 28 capítulos donde narra todo lo que vivió desde su triunfo en el certamen que le dio la fama.
26 años después de que comenzase su peor pesadilla, Alicia Machado agradece que Donald Trump haya vendido el concurso: «Miss Universo, en este momento ha vuelto a ser lo que era cuando yo gané. Lo años que lo tuvo él, acabó con el certamen. La imagen que se pretendía dar de la mujer no era la correcta. Antes era una especie de diplomática, no una prepago. Ahora se volverán a concentrar en mostrar la mujer de hoy en día, preparada, capaz, bella y hermosa».