El periodista Salvador Holguín consideró que el reciente auto de no ha lugar dictado a favor del excandidato presidencial del PLD, Gonzalo Castillo, y del exministro administrativo de la Presidencia de Danilo Medina, José Ramón Peralta, representa una decisión judicial que trasciende los tribunales e impacta de forma directa la percepción política de la República Dominicana.
Amenaza al principal activo del oficialismo
Según el análisis de Holguín, el verdadero impacto de este fallo judicial recaerá de manera directa sobre el Gobierno del presidente Luis Abinader y el Partido Revolucionario Moderno (PRM). El periodista señaló que el combate contra la corrupción ha sido la principal bandera de lucha, identidad y fuente de popularidad de la organización oficialista, tanto antes como después de asumir el poder. En ese sentido, advirtió de manera contundente que si dicha herramienta se cae, el PRM y su gobierno caerán junto con ella.
El comunicador recordó que una parte importante de la victoria electoral de Luis Abinader Corona en 2020 se construyó sobre la indignación ciudadana contra la corrupción y la impunidad. Elementos como la Marcha Verde, las protestas en la Plaza de la Bandera, los discursos contra los privilegios de los gobiernos peledeístas y las promesas de justicia fueron fundamentales para generar el cambio político.
Asimismo, destacó que la primera gran señal enviada por el mandatario al asumir el poder fue la designación de Miriam Germán Brito como procuradora general de la República, acompañada por los magistrados Yeni Berenice Reynoso y Wilson Camacho. Este mensaje fue interpretado por diversos sectores nacionales como una muestra de que las autoridades judiciales actuarían con total independencia.
El peso de la percepción y el riesgo para 2028
Holguín explicó que el escenario actual luce diferente, ya que el fallo judicial ha provocado cuestionamientos, incertidumbre y preocupación en los sectores que respaldaron al gobierno precisamente por su discurso anticorrupción. El periodista aclaró que no se trata de discutir la sentencia dentro del marco del Estado de derecho, sino de evaluar el impacto en la opinión pública, debido a que en la política la percepción suele pesar más que la realidad.
A través de su análisis, planteó el peligro de que se instale en la conciencia colectiva una narrativa de impunidad si la población siente que los grandes casos de corrupción terminan sin consecuencias. De consolidarse este sentimiento, Holguín proyecta los siguientes riesgos para el partido oficialista:
- El PRM corre el riesgo inminente de perder el principal activo político que lo diferenció de sus adversarios tradicionales.
- El panorama electoral de cara a las elecciones del año 2028 podría complicarse de forma severa para el oficialismo.
- Al perder la bandera que le otorgó legitimidad ante el electorado, el partido iniciaría un camino peligroso que lo conduciría a la expulsión del gobierno, tal como le ocurrió al PLD a pesar de haber gobernado durante 20 años.
Un llamado a la reflexión colectiva
«Los pueblos apoyan mientras creen, mientras confían y mientras sienten que las promesas se cumplen, algo que es una debilidad de este gobierno si juzgamos por los hechos…», afirmó Holguín en su declaración.
Finalmente, el profesional de la comunicación concluyó que la historia política dominicana demuestra que la voluntad popular cambia drásticamente cuando la esperanza se convierte en decepción. Por este motivo, enfatizó que el no ha lugar a Gonzalo Castillo debe ser tomado como una advertencia política de proporciones mayúsculas para la actual gestión de Luis Abinader y el PRM, ya que perder la credibilidad en la lucha anticorrupción representa la mayor amenaza para su permanencia en el poder más allá de 2028.



