El abogado Julio Cury fijó una postura firme en torno al debate sobre el nuevo Código Penal en la República Dominicana, al argumentar que la tipificación y sanción de la difamación no constituye un ataque a la libertad de prensa ni de expresión, sino una garantía para salvaguardar la honra de las personas.
A través de una publicación en su cuenta de la red social X (anteriormente Twitter), el jurista sostuvo que ningún derecho fundamental puede ejercerse en perjuicio directo de la integridad personal o moral de otros ciudadanos.
«La libertad de expresión encuentra su límite en la honra de las personas. En la era del linchamiento digital, la penalización de la difamación maliciosa o extorsiva no es ninguna mordaza, sino la protección de la dignidad y el buen nombre, que también son derechos fundamentales», afirmó Cury.
Frente al «linchamiento digital» y la extorsión
Las declaraciones del profesional del derecho intervienen en medio de las discusiones legislativas y públicas que giran en torno al alcance de las penas contra los delitos contra el honor en la reforma penal del país. Cury hizo un énfasis particular en el contexto tecnológico actual, donde las campañas de descrédito y los ataques difamatorios se propagan de forma masiva en redes sociales.
Para el jurista, catalogar de «mordaza» el castigo a la difamación orientada a la extorsión o a causar daño malintencionado desvirtúa la protección que la propia Constitución otorga al buen nombre y la imagen de los ciudadanos.
El debate sobre el equilibrio entre la libertad de información y el derecho al honor continúa siendo uno de los puntos más comentados por juristas, comunicadores y la sociedad civil dentro del marco de la actualización del marco legal penal dominicano.
La libertad de expresión encuentra su límite en la honra de las personas. En la era del linchamiento digital, la penalización de la difamación maliciosa o extorsiva no es ninguna mordaza, sino la protección de la dignidad y el buen nombre, que también son derechos fundamentales.



