Londres. – Un equipo de investigadores desarrolló plantas de lechuga y tabaco modificadas genéticamente para producir mioglobina, una proteína presente en los animales que influye en el sabor, el color y otras propiedades características de la carne.
El hallazgo, publicado recientemente en una revista científica, busca abrir nuevas alternativas para la producción de alimentos más sostenibles, reduciendo la dependencia de la ganadería, una de las actividades con mayor impacto ambiental.
Cómo lograron producir mioglobina
Para lograrlo, los científicos utilizaron una técnica conocida como transformación biolística, o «pistola genética», mediante la cual introdujeron genes de mioglobina porcina en los cloroplastos de plantas jóvenes de lechuga y tabaco.
Las pruebas confirmaron que las plantas modificadas incorporaron correctamente el material genético, crecieron con normalidad, produjeron semillas y transmitieron la modificación genética a las siguientes generaciones.
Uno de los aspectos más relevantes del estudio fue que la producción de la proteína no afectó significativamente el desarrollo de las plantas. De acuerdo con la investigadora Alexia Groff, del Imperial College de Londres y autora principal del trabajo, las lechugas y el tabaco mantuvieron su crecimiento, fertilidad y capacidad de realizar la fotosíntesis, pese a producir mioglobina.
Rendimiento y potencial alimentario
Los ensayos registraron una producción cercana a 800 miligramos de mioglobina por kilogramo de peso seco en ambas especies vegetales.
Aunque esa cantidad aún es inferior a la que contiene la carne, los investigadores señalan que el cultivo de plantas requiere considerablemente menos agua, tierra y recursos que la producción ganadera, por lo que este método podría generar cantidades similares o incluso superiores de proteína por hectárea, con una menor huella ambiental y menos emisiones de gases de efecto invernadero.
Los científicos aclararon que todavía serán necesarios nuevos estudios para determinar la viabilidad de esta tecnología a escala comercial.
De confirmarse su potencial, la mioglobina obtenida de plantas podría utilizarse para mejorar el sabor y las características de productos elaborados con proteínas vegetales o, incluso, formar parte de alimentos modificados genéticamente destinados al consumo humano.



