La República Dominicana ha evidenciado un crecimiento sostenido en sus indicadores de participación y finalización escolar durante la última década. Según los datos del Global Education Monitoring Report 2026 de la UNESCO, enfocados en el acceso y la equidad, y citados por el portal especializado elinfografico.com, las cifras actuales muestran una perspectiva distinta a la percepción de que el país ocupa los últimos lugares de América Latina en renglones educativos.
De acuerdo con las estadísticas publicadas, el país experimentó aumentos en todos los niveles evaluados durante el período 2015-2024. La participación educativa en la etapa previa a la primaria (un año antes) pasó de un 86 % en 2015 a un 93 % en 2024, representando un incremento de siete puntos porcentuales.
En cuanto a la finalización de los ciclos educativos, el nivel primario subió de 90 % a 96 % (+6 p.p.), mientras que la culminación de la secundaria baja pasó de 83 % a 89 % (+6 p.p.). El mayor avance reportado en esta medición se registró en la finalización de la secundaria alta, la cual reflejó un crecimiento de ocho puntos porcentuales, al pasar de un 56 % en 2015 a un 64 % en 2024.
El contexto regional
El análisis comparativo expuesto por elinfografico.com detalla que, con una tasa de finalización de secundaria alta del 64 % para 2024, la República Dominicana no se ubica en el fondo de la tabla entre las naciones de América Latina con datos disponibles.
En este indicador específico, el país supera a naciones como Costa Rica (57 %), Venezuela (44 %), Uruguay (42 %), Guatemala (40 %), El Salvador (36 %) y Surinam (34 %). Sin embargo, la medición también precisa que la República Dominicana aún se encuentra por debajo de países que lideran este renglón en la región, tales como Chile (86 %), Bolivia (82 %), Ecuador (77 %) y Brasil (72 %).
Los resultados del informe de la UNESCO exigen una lectura bidireccional de la realidad educativa nacional. Por un lado, la República Dominicana exhibe mejores indicadores que en el año 2015 y se aleja de los últimos lugares de la región. Por otro lado, los datos indican que el país todavía cuenta con un espacio considerable para continuar avanzando. El principal reto estructural sigue siendo lograr que una proporción cada vez mayor de jóvenes culmine la educación secundaria, además de reducir las brechas de equidad que impactan directamente a los grupos más vulnerables de la población.



