Cuando se habla de la independencia de la República Dominicana, la fecha que inmediatamente aparece es el 27 de febrero de 1844. Sin embargo, la historia del territorio dominicano durante el siglo XIX fue mucho más complicada y estuvo marcada por separaciones, ocupaciones, anexiones y guerras.
De ahí surge una afirmación que suele llamar la atención: que República Dominicana tuvo que independizarse tres veces. Aunque la expresión funciona para resumir de manera sencilla una historia bastante compleja, históricamente requiere una aclaración.
Los tres acontecimientos que normalmente se utilizan para sostener esa afirmación son la Independencia Efímera de 1821, la Independencia Nacional de 1844 y la Restauración de la República en 1865. No fueron tres procesos idénticos, pero los tres tuvieron como elemento común la recuperación o proclamación de soberanía política en la parte oriental de la isla de Santo Domingo.
Una isla disputada por las potencias europeas
Para comprender lo ocurrido hay que remontarse a finales del siglo XVIII. En ese momento, la parte oriental de la isla permanecía vinculada a España, mientras la parte occidental, Saint-Domingue, se había convertido en una extraordinariamente rica colonia francesa sustentada en gran medida por el trabajo de personas esclavizadas.
La situación cambió radicalmente con la revolución iniciada en Saint-Domingue en 1791, proceso que terminaría conduciendo al nacimiento de Haití en 1804.
En medio de las guerras europeas, España y Francia firmaron el Tratado de Basilea el 22 de julio de 1795. Como parte del acuerdo, España cedió a Francia su colonia de Santo Domingo. Sin embargo, el traspaso efectivo del territorio fue mucho más complicado de lo que podía establecer un documento firmado en Europa.
Uno de los protagonistas de aquel período fue Toussaint Louverture, quien había combatido inicialmente aliado con España, pero cambió de bando después de que la Francia revolucionaria decretara la abolición de la esclavitud. En 1801, Louverture ocupó Santo Domingo y extendió su autoridad sobre toda la isla.
Ese mismo año impulsó una Constitución que lo convirtió en gobernador general vitalicio y confirmó la abolición de la esclavitud, aunque formalmente el territorio continuaba vinculado a Francia.
Los dominicanos expulsan a los franceses
La situación volvió a cambiar después de la expedición enviada por Napoleón Bonaparte al Caribe. Toussaint Louverture terminó capturado y trasladado a Francia, donde murió prisionero en 1803.
En 1804 Haití proclamó su independencia, pero las autoridades francesas conservaron durante varios años el control de Santo Domingo.
La presencia francesa en la parte oriental terminó después del movimiento encabezado por Juan Sánchez Ramírez. Tras la decisiva batalla de Palo Hincado, ocurrida en noviembre de 1808, y con apoyo naval británico, los franceses fueron finalmente expulsados de Santo Domingo en 1809.
El territorio regresó entonces al dominio español y comenzó el período conocido tradicionalmente como España Boba, entre 1809 y 1821, caracterizado por la escasa atención que España prestaba a la colonia mientras enfrentaba profundas dificultades políticas y militares.
1821: la llamada Independencia Efímera
El primer gran intento de establecer un Estado separado de España llegó de la mano de José Núñez de Cáceres.
Durante la noche del 30 de noviembre y la madrugada del 1 de diciembre de 1821, el movimiento encabezado por Núñez de Cáceres terminó con el dominio español y proclamó el llamado Estado Independiente del Haití Español.
El proyecto, sin embargo, tenía una característica fundamental: Núñez de Cáceres pretendía incorporar el nuevo Estado al proyecto político encabezado por Simón Bolívar, la República de Colombia o Gran Colombia. Por eso resulta simplista presentar el episodio como una independencia idéntica a la que posteriormente ocurriría en 1844.
Aun así, se trató de una ruptura política con España y constituye un antecedente fundamental del proceso de formación de la nación dominicana. La Academia Dominicana de la Historia reconoce el movimiento del 1 de diciembre de 1821 como una etapa anterior y relevante dentro del proceso que culminaría en 1844.
La experiencia duró apenas unas semanas.
1822: Boyer ocupa la parte oriental
El 9 de febrero de 1822, las fuerzas encabezadas por el presidente haitiano Jean-Pierre Boyer entraron en Santo Domingo. Núñez de Cáceres, consciente de la debilidad militar del nuevo Estado, no presentó una resistencia armada significativa.
Comenzó así un período de 22 años de dominio haitiano sobre la parte oriental de la isla, desde 1822 hasta 1844.
Durante ese período se produjo la abolición definitiva de la esclavitud en la parte oriental, pero también se implementaron medidas políticas y económicas que provocaron fuertes tensiones. Entre ellas estuvieron la aplicación del Código Rural, cambios en la propiedad de la tierra y la obligación de contribuir a compromisos financieros relacionados con la indemnización asumida por Haití frente a Francia. La Universidad de Santo Domingo también terminó cerrando sus puertas durante este período.
Duarte y el nacimiento de La Trinitaria
Con el paso de los años comenzó a consolidarse un movimiento cuyo objetivo ya no era regresar a España ni incorporarse a otra nación, sino establecer un Estado dominicano libre, independiente y soberano.
Su principal ideólogo fue Juan Pablo Duarte.
El 16 de julio de 1838, Duarte y otros ocho jóvenes fundaron la sociedad secreta La Trinitaria, organización que se convertiría en el núcleo fundamental del movimiento independentista.
Posteriormente surgieron mecanismos de difusión más abiertos, entre ellos La Filantrópica y La Dramática, que permitieron propagar las ideas separatistas mediante reuniones y representaciones teatrales.
En 1843, la caída del presidente haitiano Jean-Pierre Boyer abrió un período de inestabilidad política. Los trinitarios participaron inicialmente junto a sectores reformistas haitianos, pero las autoridades posteriormente persiguieron a los independentistas dominicanos y Duarte tuvo que abandonar el país en agosto de ese año.
27 de febrero de 1844: nace la República Dominicana
A pesar de la ausencia de Duarte, el movimiento continuó bajo el liderazgo de figuras como Francisco del Rosario Sánchez y Matías Ramón Mella, junto a otros independentistas.
Un documento fundamental fue la Manifestación del 16 de enero de 1844, que expuso las razones que justificaban la separación política.
Finalmente, durante la noche del 27 de febrero de 1844, Matías Ramón Mella realizó el histórico trabucazo en la Puerta de la Misericordia. Los independentistas avanzaron posteriormente hacia la Puerta del Conde, donde Francisco del Rosario Sánchez encabezó la proclamación y fue enarbolada la bandera dominicana.
Nacía formalmente la República Dominicana.
Por esta razón, aunque existió el antecedente de 1821, el 27 de febrero de 1844 es reconocido como la fecha de la Independencia Nacional dominicana y el nacimiento del Estado dominicano.
La independencia tuvo que defenderse en el campo de batalla
La proclamación de 1844 no significó el final inmediato del conflicto. Durante los años siguientes se produjeron varias campañas militares haitianas contra la naciente República.
Entre 1844 y 1856, los dominicanos tuvieron que defender militarmente la soberanía conseguida el 27 de febrero.
Al mismo tiempo, la nueva República enfrentaba graves problemas internos: escasos recursos económicos, luchas entre caudillos, inestabilidad política y el temor permanente de nuevas intervenciones extranjeras.
En ese escenario adquirió enorme poder el general Pedro Santana.
1861: Pedro Santana entrega nuevamente el país a España
Aquí aparece uno de los errores de fecha más importantes que suele repetirse al narrar esta historia.
La Anexión a España no fue proclamada el 18 de mayo de 1861. La fecha correcta es el 18 de marzo de 1861.
Ese día Pedro Santana proclamó la reincorporación de la República Dominicana a España. Posteriormente, el 19 de mayo de 1861, la Corona española emitió el Real Decreto mediante el cual formalizó la reincorporación del territorio.
Después de apenas 17 años de vida republicana, la República Dominicana desaparecía nuevamente como Estado soberano y Santo Domingo pasaba a convertirse en territorio español.
Santana fue nombrado gobernador y capitán general y recibió posteriormente el título de marqués de Las Carreras.
Pero la decisión generó oposición prácticamente desde el comienzo.
1863: comienza la Guerra de la Restauración
La resistencia contra el dominio español terminó convirtiéndose en una guerra abierta.
El acontecimiento que tradicionalmente marca el inicio de la Guerra de la Restauración ocurrió el 16 de agosto de 1863, con el Grito de Capotillo.
Desde allí, el movimiento restaurador se extendió por diferentes regiones del país. Figuras como Santiago Rodríguez, Gregorio Luperón, Benito Monción, Gaspar Polanco y Pedro Antonio Pimentel, entre muchas otras, desempeñaron papeles relevantes en una guerra caracterizada en buena medida por las tácticas guerrilleras.
España tuvo que enfrentar enormes dificultades para mantener el territorio: enfermedades, condiciones geográficas adversas, elevados costos económicos y una resistencia dominicana que fue extendiéndose progresivamente.
1865: la República Dominicana recupera su soberanía
El costo político, militar y económico de la guerra terminó haciendo insostenible la permanencia española.
El 3 de marzo de 1865, la reina Isabel II firmó la decisión que conduciría a dejar sin efecto la reincorporación dominicana a la monarquía española. El proceso legal se completó posteriormente y durante julio se produjo la evacuación definitiva.
El 15 de julio de 1865 las últimas fuerzas españolas habían abandonado Santo Domingo.
La República Dominicana recuperaba definitivamente la soberanía perdida con la Anexión de 1861.
Entonces, ¿República Dominicana se independizó tres veces?
Decir que República Dominicana se independizó tres veces resulta atractivo y sirve para explicar rápidamente la accidentada historia política del país, pero no es completamente exacto desde el punto de vista histórico.
En 1821 se produjo la separación de España encabezada por Núñez de Cáceres, conocida posteriormente como Independencia Efímera, cuyo proyecto contemplaba vincular el nuevo Estado a la Gran Colombia.
En 1844 ocurrió la Independencia Nacional y nació formalmente la República Dominicana como Estado libre y soberano.
Y en 1865 culminó la Guerra de la Restauración, mediante la cual se recuperó la soberanía perdida después de la Anexión a España de 1861.
Por eso quizás la manera más precisa de resumir esta extraordinaria historia no sea afirmar simplemente que República Dominicana se independizó tres veces, sino señalar que el territorio dominicano protagonizó tres grandes procesos de ruptura y recuperación de soberanía durante el siglo XIX: 1821, 1844 y 1865.
El primero duró apenas unas semanas. El segundo creó la República Dominicana. Y el tercero permitió restaurarla después de haber desaparecido nuevamente como Estado independiente.
Una historia que demuestra que la soberanía dominicana no surgió de un único acontecimiento, sino de un largo proceso político y militar que se extendió durante décadas.



