La producción de piña en República Dominicana ha experimentado un crecimiento extraordinario durante los últimos años, pasando de unos 195 millones de unidades en 2021 a alrededor de 406 millones en 2025, según datos atribuidos al Ministerio de Agricultura.
El tema fue analizado en el programa Almuerzo de Negocios, a partir de informaciones publicadas por el periódico El Dinero, destacando una situación que llama particularmente la atención: mientras la producción nacional prácticamente se duplicó, las exportaciones han mostrado una tendencia a la baja.
El gran salto de la producción
Las cifras muestran que en 2022 República Dominicana produjo alrededor de 219 millones de piñas, mientras que para 2023 la cantidad aumentó hasta aproximadamente 329 millones de unidades.
Ese salto representó un crecimiento interanual de alrededor de 50.6%, convirtiéndose en uno de los incrementos más importantes registrados durante el período analizado.
Para 2024, la producción volvió a crecer y alcanzó aproximadamente 369 millones de unidades, un aumento cercano al 12%. La trayectoria ascendente continuó hasta situarse en alrededor de 406 millones de piñas en 2025.
Más piñas, pero menos exportaciones
Sin embargo, detrás del crecimiento aparece una aparente paradoja: República Dominicana produce cada vez más piña, pero coloca menos producto en los mercados internacionales.
Durante el programa surgió precisamente la pregunta de qué está ocurriendo con toda esa producción adicional, ante la posibilidad de que una proporción cada vez mayor esté siendo absorbida por el mercado dominicano.
Los datos citados durante el espacio muestran una reducción importante de las exportaciones entre 2021 y 2023, al mismo tiempo que la producción nacional avanzaba con fuerza.
¿Los dominicanos están consumiendo más piña?
Una de las explicaciones planteadas es que el consumo interno podría estar absorbiendo una parte considerable del crecimiento de la producción. De ser así, el comportamiento reflejaría una mayor demanda de la fruta dentro del propio territorio dominicano.
La situación abre además otras interrogantes: cuánto de la producción se destina directamente al consumo de los hogares, cuánto utiliza la industria para jugos y otros productos procesados y qué factores están limitando el crecimiento de las exportaciones.
Lo cierto es que las cifras presentan un escenario llamativo: en apenas cuatro años República Dominicana logró prácticamente duplicar su producción de piña, consolidando el crecimiento de este cultivo dentro de la actividad agrícola nacional.



