Una visitante que se encontraba disfrutando de uno de los charcos del Río Partido, en el municipio Salcedo, provincia Hermanas Mirabal, hizo sonar la alarma tras descubrir un equipo que, según ella, representa un peligro real para quienes visitan el lugar: una bomba sumergible operando conectada a un cable eléctrico expuesto, justo en la zona donde minutos antes había personas bañándose.
La mujer grabó un video que rápidamente circuló en redes sociales, mostrando el equipo instalado dentro del agua mientras cuestionaba en voz alta cómo era posible que, en un río con tanta afluencia de bañistas, se permitiera una instalación de ese tipo sin ningún tipo de protección visible.
«Me gustaría saber cómo es posible en un río donde viene tanta gente, yo ahora mismo me encuentro en el río Partido Salcedo, haya una bomba sumergible prendida con un cable de electricidad por fuera», expresó la visitante mientras enfocaba la cámara hacia el equipo.
De acuerdo a Manuela Magallanes en El Nuevo Diario, la denunciante también señaló que justo antes de notar la bomba, varias personas se encontraban bañándose en esa misma área del charco, lo que agrava la preocupación por un posible accidente.
Un área protegida por ley
Lo llamativo del caso es que no se trata de cualquier río: el Río Partido fue declarado Monumento Natural mediante la Ley 21-23, promulgada en febrero de 2023, precisamente por su valor ambiental y su potencial ecoturístico. La normativa establece que el área protegida abarca 2.95 kilómetros cuadrados, con su nacimiento en el paraje Mango Fresco, perteneciente al distrito municipal Jamao Afuera.
La propia ley reconoce el crecimiento sostenido de visitantes, tanto nacionales como extranjeros, hacia los puntos ecoturísticos de la zona, y plantea la necesidad de establecer controles y mecanismos de manejo para preservar estos espacios naturales sin poner en riesgo a quienes los visitan.
A la espera de una respuesta oficial
Por ahora, la situación denunciada permanece sin una verificación oficial. Se espera que las autoridades correspondientes inspeccionen la instalación para determinar en qué condiciones se encuentra y si efectivamente representa un riesgo eléctrico para los bañistas que frecuentan el monumento natural.



