Monte Plata guarda una historia marcada por la valentía de sus habitantes, las luchas patrióticas, una profunda tradición religiosa y cultural y una importante actividad agrícola y ganadera. La provincia también ha entregado al país reconocidas figuras de la política, las letras y el deporte.
De acuerdo a lo publicado en el periodico Hoy, distintos episodios históricos ocurridos en lugares como Sillón de la Viuda, Cantón de Bermejo y Batey de San Pedro recuerdan enfrentamientos protagonizados por hombres que defendieron la soberanía y enfrentaron las injusticias sociales.
La tierra de Mamá Tingó
Entre sus figuras históricas sobresale Florinda Soriano Muñoz, Mamá Tingó, símbolo de la lucha campesina dominicana, quien fue asesinada en 1974 mientras defendía los derechos de agricultores que habían sido despojados de sus tierras en Hato Viejo, Yamasá.
También se recuerda a Eusebio Manzueta por su participación en las luchas de la Independencia y la Restauración. Durante la Guerra de la Restauración, tropas anexionistas que llegaron a la zona en 1863 encontraron resistencia de fuerzas restauradoras vinculadas a Gregorio Luperón.
De Meriño a grandes figuras contemporáneas
Monte Plata también está vinculada al expresidente de la República y religioso Fernando Arturo de Meriño, así como al escritor y diplomático Miguel Ángel Monclús, quien dejó uno de los relatos históricos más antiguos sobre la localidad y sus costumbres.
Entre otras personalidades relacionadas con la provincia aparecen Ramón Alburquerque, expresidente del Senado; el abogado y académico Iván Gatón; la periodista y escritora Marivell Contreras y el militar y político Elías Wessin y Wessin.
Una cantera de estrellas deportivas
La provincia ha adquirido especial notoriedad por la cantidad de atletas que ha producido. Entre ellos figura Elly de la Cruz, convertido en una de las figuras dominicanas de las Grandes Ligas.
También forman parte de esa tradición deportiva el medallista olímpico Gabriel Mercedes, el velocista Luguelín Santos y los peloteros José Siri, Camilo Doval, Robinson Díaz y Danny González, entre otros deportistas vinculados a la provincia.
Religión y tradiciones forman parte de su identidad
La riqueza cultural y religiosa constituye otro de los grandes patrimonios de Monte Plata. La provincia cuenta con templos, santuarios y ermitas que durante generaciones han recibido peregrinaciones de diferentes lugares del país.
Entre los lugares más conocidos se encuentra el Santuario Santo Cristo de los Milagros de Bayaguana, uno de los principales centros de devoción popular de República Dominicana.
También sobresalen Nuestra Señora de Aguasanta, en Boyá; San José de Yamasá; Nuestra Señora de la Candelaria y San Antonio de Padua, además de diferentes ermitas distribuidas por comunidades de la provincia.
Agricultura, ganadería y riqueza cultural
Históricamente, Monte Plata ha mantenido una estrecha relación con la producción agrícola y ganadera. El cultivo de cacao y jengibre, junto con la crianza de ganado vacuno y porcino, ha formado parte de su actividad productiva.
La música también ha contribuido a preservar su identidad. Compositores como Juan Llibre, Jorge Hasbún y Barón Ponciano dedicaron canciones a la provincia y a sus paisajes.
Una provincia con historia propia
En 1938 fue creada la provincia Monseñor Meriño, integrada entonces por Monte Plata, Guerra, Bayaguana, La Victoria, Villa Mella y Yamasá. Décadas después, en enero de 1983, Monte Plata pasó a ser el municipio cabecera de la provincia que actualmente lleva su nombre.
Su historia, sus personajes, sus tradiciones religiosas, su producción y la destacada presencia de sus atletas convierten a Monte Plata en una de las provincias dominicanas con una identidad histórica y cultural particularmente rica.



