El presidente salvadoreño asegura que los restos no pertenecen a su ejército y señala que incluyen un niño y a una persona con uniforme de otro país
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, rechazó que los cuatro cuerpos calcinados hallados en las afueras de Puerto Príncipe, Haití, sean de soldados salvadoreños, como se había especulado tras conocerse el hallazgo.
«No son nuestros hombres», afirmó el mandatario, quien sostuvo que los restos corresponden a un niño, a un hombre considerablemente más alto que sus aerotécnicos y a una persona que llevaba parte del uniforme de un ejército distinto al salvadoreño.
De acuerdo a Yudelka Domínguez en Listín Diario, el equipo salvadoreño que llegó a Haití el viernes para practicar autopsias y confirmar identidades recibió los cuerpos, muy quemados y de difícil identificación. Según el mismo reporte, entre los restos también se hallaron carnets y uniformes militares de otros países.
Los militares desaparecieron el domingo tras una emboscada atribuida a la coalición criminal Viv Ansanm, en particular a células de las pandillas Chen Mechan y 400 Mawozo. Los atacantes dispararon contra el vehículo blindado en el que viajaban y lo destruyeron. Desde entonces, los soldados siguen en búsqueda.
Mientras tanto, Bukele anunció el envío de nuevas tropas a Haití y lanzó duras críticas contra las pandillas en una publicación en X. Describió a los grupos como «satánicos», los acusó de practicar sacrificios humanos y afirmó que la misión fue encomendada a Dios.



