Trump ya tomó partido en la carrera por el Senado de Alaska. En su apoyo a Dan Sullivan, el presidente lo presentó como «el verdadero Dan Sullivan», un mensaje pensado para diferenciarlo de otro candidato con el mismo nombre. El senador republicano busca la reelección, y el rival que lleva su nombre complica bastante su campaña a poco de las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre.
El rival es Daniel J. Sullivan, un exprofesor jubilado que también compite con la bandera republicana. El senador sostiene que su homónimo intenta engañar a los votantes para favorecer a Mary Peltola, la candidata demócrata. La campaña de Peltola respondió que ella no tiene ningún vínculo con ninguna de las dos campañas Sullivan.
Una candidatura que estuvo a punto de caer
La directora electoral del estado, Carol Beecher, había rechazado en agosto la candidatura del exprofesor, argumentando que buscaba confundir a los electores. Pero la Corte Suprema de Alaska revirtió esa decisión y lo devolvió a la papeleta. Así, la contienda final quedará con cuatro nombres: el senador, el exprofesor, Peltola y la esposa de un cuarto aspirante que fue descalificado por razones administrativas.
Un sistema electoral que complica todo
Alaska no funciona como el resto del país. En las primarias, todos los candidatos aparecieron en una sola papeleta, sin importar su partido, y los cuatro más votados pasaron a la segunda ronda. En noviembre, los votantes deberán ordenar a esos candidatos por preferencia. Si nadie supera el 50 %, el último lugar queda eliminado y sus votos se reparten entre los demás.
Aparece un tercer Dan Sullivan
Como si no bastara, hay un tercer Dan Sullivan en el tablero. Se trata de Dan A. Sullivan, exalcalde de Anchorage, que no aparece en la papeleta, pero sí tiene postura. Desde Facebook, pidió a los habitantes de Alaska que voten por el senador, y cuestionó la legitimidad del exprofesor. Su objetivo es evitar que el voto conservador se divida y perjudique al candidato republicano.
Lo que se decide además de la elección
Ese mismo día, los electores también votarán la Ballot Measure 2, una iniciativa ciudadana que, si gana, eliminaría el voto preferencial y restablecería las primarias cerradas por partido. Con ese cambio, cada partido presentaría un solo candidato y no volvería a repetirse un duelo entre dos aspirantes del mismo partido en la elección general.



