Santo Domingo. Un grupo de madres y familiares de dominicanos reclutados para participar en la guerra entre Rusia y Ucrania sostuvo un encuentro con el embajador de la Federación Rusa en la República Dominicana, Alexey Victorovich Serendin, para exigir información sobre el paradero de sus seres queridos y reclamar su retorno inmediato.
Durante la reunión, celebrada en la sede diplomática, las mujeres expusieron desgarradores testimonios sobre las condiciones en las que se encuentran los dominicanos enviados al frente de batalla. Según relataron, muchos de estos jóvenes fueron contactados bajo la promesa de laborar como mecánicos, soldadores o en tareas logísticas mediante presuntas cartas de «intercambio cultural». Sin embargo, denunciaron que, una vez en territorio ruso, fueron inducidos a firmar contratos militares, despojados de sus medios de comunicación y enviados a la primera línea de fuego.
Una de las denunciantes, hermana de un joven que trabajaba como mecánico naval en Boca Chica, narró: «Él se fue el 5 de agosto y desde el 3 de octubre no sé nada de mi hermano. Él me dijo que iba a trabajar de mecánico para el ejército… La última vez que me llamó lloraba y me decía que al día siguiente lo mandaban al frente. Desde entonces no sabemos si está vivo o muerto».
Otra de las madres relató la crítica situación de salud de su hijo, quien padece de asma. «Él está congestionado del pecho, no puede respirar por el frío. Me dijo que los levantan a las 4 de la mañana, que están pasando hambre y que si se niegan, los maltratan o los meten presos. Me dijo: ‘Ma, si no la llamo es porque ya no existo’», expresó visiblemente afectada.
La postura de la diplomacia rusa
Ante los reclamos, el embajador Serendin aseguró que la misión diplomática recibirá toda la documentación, la cual será traducida y enviada a Moscú para verificar la situación individual de cada enrolado.
El diplomático defendió la legalidad de las contrataciones, argumentando que la normativa federal rusa autoriza el alistamiento voluntario de extranjeros, quienes, al suscribir los acuerdos con el Ministerio de Defensa, asumen las obligaciones propias de las fuerzas armadas y son considerados «héroes y hermanos» por Rusia.
No obstante, Serendin reconoció la pertinencia de investigar la posible actuación irregular de intermediarios. «Los que tienen derecho a firmar contratos son representantes del Ministerio de Defensa. Si alguien los engañó en el trayecto, hay que estudiar lo que pasó. Nosotros, igual que ustedes, estamos interesados en establecer la verdad», precisó el representante diplomático, comprometiéndose a facilitar los canales de comunicación, advirtiendo que los trámites de verificación tomarán tiempo.
Acompañamiento en derechos humanos y cifras
El activista Carlos Sánchez Díaz, coordinador del Comité Dominicano de los Derechos Humanos en la Región Sur, brindó acompañamiento a las familias durante la visita y entregó un pliego formal de peticiones dirigido a las autoridades rusas.
Sánchez Díaz estimó en unos 150 el número de dominicanos involucrados en la conflagración. «Hay un grupo que está por su propia voluntad, pero mantenemos que hay más de 50 que quieren regresar al país porque fueron engañados. Pedimos que, por razones humanitarias, quienes fueron bajo promesas falsas puedan volver a su patria», apuntó.
Beatriz Melo, otra de las familiares afectadas, hizo un llamado a las autoridades gubernamentales: «Esperamos que el presidente Luis Abinader dé la cara a los familiares. Otros países han ido a buscar a su gente».
Gestión oficial en marcha
La Cancillería dominicana mantiene contacto permanente con las autoridades rusas y despachó recientemente una delegación oficial hacia esa nación. El mes pasado, el Gobierno dominicano informó la contratación de asesoría legal en Moscú para evaluar el estatus jurídico de los reclutas y logró gestionar exitosamente el retorno de cuatro dominicanos que desistieron de rubricar el contrato militar al arribar a territorio ruso.



