Indignación en Internet por cerdos hipermusculosos en Camboya


Preocupación ha generado una granja de Camboya, luego que se filtraran imágenes de cerdos hipermusculosos caminando por el recinto. En los videos y fotos, aparecen una decena de animales con patas, caderas y espaldas prominentes, además de tener la columna vertebral sobresaliente en la piel.

Las imágenes fueron viralizadas por animalistas del país, quienes mostraron el inusual y escalofriante estado de los animales, que aparecen alimentándose en los registros audiovisuales.

Con más de 26 millones de reproducciones, el video causó rechazo en miles de cibernautas quienes manifestaron su indignación en la caja de comentarios. “Esto es maltrato animal”, “¿Qué clase de cerdos son estos?”, “¡Súper cerdos mutantes!”; son algunos de los comentarios de los usuarios.

En tanto, el mismo usuario, compartió dos fotografías de la misma índole, en donde se ve claramente el cuerpo musculoso de estos cerdos. No obstante, estos son sólo una parte de las cientas de fotos que tiene el usuario en facebook de cerdos hipermusculosos.

En tanto, PETA aseguró que los cerdos están manipulados genéticamente. “Esta situación horrorosa está sucediendo en una granja en Camboya, donde los cerdos genéticamente alterados están siendo criados para desarrollar más masa con objetivo de luego ser sacrificados y comidos”, escriben en un blog.

Al respecto, la granja aún no entrega su versión de los hechos.

No sólo los cerdos

Lamentablemente, los animales de granjas no son los únicos que sufren maltrato animal durante toda su vida. La industria del cosmético también tiene crueldad dentro de sus puertas.

En los últimos años, la exitosa industria ha acaparado las miradas y también las críticas, porque a pesar de estar en el siglo XXI y a los avances tecnológicos, distintas marcas emblemáticas, insisten en prolongar el testeo de sus productos en animales, rechazando la transición hacia métodos nuevos y amigables.

Entre los animales más utilizados para éstas prácticas se encuentran los conejos, ratones, hamsters y conejillos de indias, que por lo general, a causa del dolor y agonía, mueren tras las pruebas. Además de ellos, se utilizan perros, gatos, y primates, especialmente macacos, pero también monos, babuinos y chimpancés.