Los médicos dominicanos siguen muy preocupados por el uso de la a hookah


El presidente de la Academia Dominicana de Cirugía Plástica (ADCP), doctor Rafael Rodolfo Cisnero Gil, mostró su preocupación por las muertes de jóvenes a causa del uso de la hookah, los exíduos recursos que recibe Salud Pública y pidió despenalizar el ejercicio de la medicina en República Dominicana.

Al participar en la conferencia magistral y mesa redonda sobre el uso de la hookah y el impacto en la juventud dominicana, el doctor Cisnero Gil destacó que las autoridades deben realizar una campaña de concienciar a la población específicamente a los jóvenes de los daños que ocasiona el uso de esta nueva forma de fumar.

Se preguntó “cuántos jóvenes hemos perdido en menos de dos lustros hacia la fecha vinculado al uso de la Hookah, tampoco hay una campaña orientada a desdibujar de las mentes de nuestra juventud dominicana las ideas erróneas en torno a esto, y sobre todo los daños que acarrean con el uso de la misma”.

Asimismo, mostró preocupación por la exigua inversión de 1.6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) para el Sistema Nacional de Salud, donde reina la insensibilidad, la insensatez, la inmadurez y la falta de conciencia.

Entiende que el Colegio Médico Dominicano y las autoridades deben sentarse nuevamente en la mesa del diálogo, ya que con las constantes huelgas convocadas por el gremio en los diferentes centros de salud, lo más perjudicados son los pacientes.

Destacó que si analizan las cinco causales que dieron al traste con la caída del poderoso imperio Romano, fue la decadencia moral, la cual vemos que se pasea en el arcoíris político nacional, en las instituciones, en nuestros barrios.

De igual forma la crisis de valores y la miseria moral en que vive la sociedad ha llegado al sistema judicial dominicano, donde sí muy bien es cierto que este colapsas por falta de recursos, no es menos cierto que la injusticia campea en los estrados de los tribunales de la República Dominicana bajo la mirada indiferentes de las autoridades competentes.

Como ejemplo citó el caso de un ginecólogo que haciendo uso de un derecho “La legítima defensa” figura jurídica esta invocada por el artículo 328 de nuestra normativa penal dominicana, se le conoce medida de coerción y se le impone prisión preventiva sin tener los presupuestos que avalen dicha imposición y sin tener este ningún grado de culpabilidad.

Llamó al Colegio Médico Dominicano (CMD) a prestar y a brindar la ayuda debida a través del Plan Médico de Asistencia Jurídica ( Plamejur) a ese médico, ya que como otros se pasean por las augustas calles de Quisqueya y para estos no hay régimen de consecuencias.

De igual modo pidió Colegio Médico encaminar esfuerzos y acciones a fin de que sea despenalizado el ejercicio de la medicina en República Dominicana, ya que de lo contrario los galenos se rehusarán en el tiempo al ejercicio de la profesión.

Asimismo, criticó el horrible y vil asesinato de nuestro colega y compañero Yuniol Ramírez Ferreras, que ha mantenido en vilo a la sociedad dominicana, y para no hacer juicio de valor lo abordaremos por la mayéutica socrática, al hacerse las siguientes preguntas ¿ Por qué dar aquiescencia a supuesta extorsión si se está actuando correctamente?, ¿O es que acaso se esconde la pus que brota en algunos lugares?, ¿Qué subalterno actúa de manera libérrima sin ver afectados sus intereses sino el de su superior inmediato sin autorización de este?.

Dijo que estas situaciones llevan a pensar que esta sociedad está tomando ribetes peligrosos que necesariamente están vinculados a actos de corrupción. Si observamos las publicaciones del Foro Económico Mundial, donde de 140 países vinculados a actos de corrupción la República Dominicana ocupa el lugar número 134.

Manifestó que no hay que esperar que la sangre discurra en nuestras calles para iniciar las investigaciones necesarias a todos los niveles.

“No hay que ser un hermeneuta para darse cuenta y poder descifrar que estamos perdiendo la esencia como sociedad apegadas a los mejores principios éticos y morales. Todo esto quedará cifrado en las páginas sucias del escenario social dominicano”, sostuvo.

Por esta razón el doctor Cisnero Gil considera que la Academia Dominicana de Cirugía Plástica (ADCP) debe seguir aportando en aras de contribuir con una mejor sociedad y fortalecer la unidad estructural y funcional de toda sociedad que es la familia.