El presidente de la República, Danilo Medina acompañado de su esposa, la primera dama Cándida Montilla de Medina, dejó inaugurado este lunes el Centro de Atención Sicosocial y Desarrollo Humano (RESIDE), que contribuirá a la reinserción familiar, social y laboral de usuarios con alguna enfermedad mental.

Indica un comunicado de prensa que RESIDE, es una de las Metas Presidenciales asumidas por el Despacho de la Primera Dama en la gestión del presidente Medina, entra en servicio en la comunidad modelo de La Nueva Barquita, Santo Domingo Norte.

El centro cuenta con un edificio de dos niveles con un área de 1,667 metros cuadrados de construcción. Consta de consultorios, farmacia, espacios de terapia ocupacional, huerto y capilla. De igual modo, comedor, salón de reuniones, salón multiuso, área de terapias y jardín.

El perfil de usuario serán personas entre 18 y 50 años de edad que sufren trastornos mentales.

También cuenta con un programa de hogares de paso que dispone de ocho apartamentos de tres habitaciones, que serán utilizados por los usuarios para completar su proceso de rehabilitación y reinserción sicosocial.

Además posee un huerto de 850 metros cuadrados, que será cultivado por las personas que reciban asistencia, como terapia ocupacional.

En la actividad participaron los ministros de la Presidencia Gustavo Montalvo, de Salud Pública, Rafael Sánchez Cárdenas, el director del Servicio Nacional de Salud, Chanel Rosa Chupany y el director de la Unidad Ejecutora para la Readecuación de la Barquita y Entornos (URBE), José Miguel González Cuadra.

También la senadora de la Provincia Santo Domingo Cristina Lizardo, el alcalde de Santo Domingo Norte, René Polanco, el gobernador de la Provincia de Santo Domingo, Juan Frías y el director de los Comedores Económicos, Nicolás Calderón.

Igualmente el coordinador y el director Médico de RESIDE, doctor César Mella y José López, respectivamente y el padre Gregorio Alegría, de la Parroquia San Francisco de Asís de la Nueva Barquita, quien tuvo a su cargo la bendición del acto.

Al concluir con la bendición, el padre Alegría sorprendió a la primera dama con un detalle de la imagen de la virgen de la Milagrosa.

Al pronunciar el discurso central de la actividad, la primera dama, resaltó que RESIDE nace con el propósito de aligerar la carga de quienes por estar afectados de una enfermedad mental de larga evolución, han perdido habilidades sociales y laborales y están excluidos de ámbitos fundamentales para evitar la agravación de sus procesos.

Refirió que el objetivo perseguido por el modelo de intervención psicoterapéutico que será aplicado, y que incluye la terapia ocupacional, es la recuperación por los usuarios de RESIDE de las capacidades disminuidas o anuladas por la enfermedad.

Montilla de Medina destacó que para la rehabilitación de los usuarios de RESIDE es vital la participación de las familias.

“En esta tarea involucraremos a la familia y a la comunidad, de modo que el proceso de rehabilitación y posterior reinserción del paciente sea menos problemático y sirva también para desvanecer los prejuicios que originan el rechazo”, expresó.

La primera dama señaló que hablar de enfermedad mental es enfrentarnos al estigma, al prejuicio que de él deriva y a la exclusión social y afectiva de quienes la padecen.

El cuadro se agrava, añadió, cuando la persona enferma proviene de los estratos sociales vulnerables y carece, por tanto, de los recursos económicos y sociales para hacer frente a las secuelas de su trastorno.

Participación comunitaria

Dijo que RESIDE, ejecutado bajo la supervisión del Ministerio de Salud Pública, es un hermoso proyecto que constituye un apoyo que amplía el abanico de posibilidades de atención y afianza la participación comunitaria imprescindible para que las políticas públicas en salud mental aseguren el éxito.