Hay días en los que no paras de entrar y salir del baño y otros, en cambio, no vas ni una sola vez. ¿Es esto motivo de preocupación?

Preguntamos a cinco expertos si deberíamos hacer popó  a diario.

Cinco de cada cinco expertos consultados dijeron que no

Estas son sus respuestas desarrolladas:

Christopher Hair, gastroenterólogo, Universidad de Deakin:

El cuerpo humano es complejo, lo que explica que las funciones “normales” difieran tanto en función de cada uno, como el sueño, la micción y la defecación.

Lo que muchos consideran normal puede no serlo para otros, y el ir al baño no es excepción. Aunque lo que se considera normal está bien definido, abarca un intervalo bastante amplio. En muchos estudios sobre defecación “saludable”, la frecuencia varía entre 3 veces al día y 3 veces a la semana. Menos del 40 por ciento de las personas saludables van al baño una vez al día.

Defecar más de lo normal puede ser síntoma de alguna afección como una infección (defecar más) o cáncer (heces con sangre). A veces, no ir nada al lavabo puede indicar algún trastorno metabólico.

Damien Belobrajdic, científico investigador en CSIRO, la agencia científica nacional australiana

Un estudio reciente, realizado con 4775 personas que aseguraban tener patrones intestinales “normales”, reveló que cerca del 95 por ciento de la gente va de vientre entre tres y 21 veces a la semana. Esa, por tanto, sería la “zona Ricitos de oro para la defecación”.

Pero tan importante como la frecuencia es la forma. Para describir la consistencia de las heces, se utiliza la escala de Bristol, que consta de siete puntos, desde el tipo 1 (“trozos duros separados”) al tipo 7 (“acuosa, sin pedazos sólidos”). El tipo 4 (“como una salchicha o serpiente, lisa y blanda”) es el Nirvana de las heces, pero el 50 por ciento de los pacientes normales muestran alguna variante de este.

Jakob Begun, gastroenterólogo, Universidad de Queensland

Las heces son el producto final del proceso de metabolización del alimento por el intestino y están formadas por materia no absorbida, microbios y agua. Cada semana, una persona normal produce entre 500 y 1100 gramos de heces.

La frecuencia depende de muchos factores como la dieta, la actividad motora intrínseca del intestino, la capacidad rectal, la conducta y el microbioma intestinal. La mayoría de los estudios corroboran la regla del “tres y tres”: la frecuencia intestinal normal varía de entre tres veces al día y una vez cada tres días.

Para valorar si una persona sufre estreñimiento, se presta especial atención a los síntomas, además de la frecuencia. Así, se considerará que una persona que vaya al baño menos de una vez al día y no sienta ninguna incomodidad, dolor u otros síntomas, se encuentra dentro de la normalidad.

Vincent Ho, gastroenterólogo, Western Sydney University

Estudios realizados en Reino Unido y Suecia revelaron que casi todos los participantes mostraban una frecuencia de movimiento intestinal de entre tres veces por semana y tres veces al día. Ese, por tanto, es el intervalo de frecuencia que se considera normal.

También es normal experimentar alteraciones temporales en la frecuencia intestinal o la consistencia de las heces. Se sabe que muchos factores no relacionados con enfermedades afectan a la frecuencia intestinal, como la ingesta de fluidos, la actividad física, la dieta, la edad y factores sociales como la sensación de vergüenza de ir al lavabo en el trabajo.

Este artículo se publicó originalmente en The Conversation.