Washington, Estados Unidos. Diez minutos de carga para 320 kilómetros de autonomía: científicos en EEUU afirman que lograron un avance tecnológico que podría resolver una de las principales preocupaciones que rodean a los vehículos eléctricos.

En un artículo publicado en la revista Joule el miércoles, los investigadores de la Universidad Estatal de Pensilvania dijeron que una velocidad de carga tan rápida requería de una batería para absorber rápidamente 400 kilovatios de energía.

Los vehículos de la generación actual no son capaces de esta hazaña, ya que arriesgan el revestimiento de litio, la formación de litio metálico alrededor del ánodo, lo que deterioraría gravemente la vida útil de la batería.

Para evitar este inconveniente, los investigadores elevaron la temperatura de su batería experimental a 60 grados Celsius durante el ciclo de carga y luego la bajaron nuevamente mientras se la usaba.

Lo que esto hace es “limitar la exposición de la batería a la temperatura de carga elevada, generando así un ciclo de vida muy largo”, dijo el autor principal del artículo, Chao-Yang Wang, ingeniero mecánico de la Universidad Estatal de Pensilvania.

Sin embargo, ampliar el diseño y llevarlo al mercado puede llevar una década, dijo a la AFP Rick Sachleben, miembro de la American Chemical Society.

Los fabricantes deberán asegurarse de que el aumento rápido de la temperatura sea seguro y estable, y no genere explosiones dada la fenomenal cantidad de energía que se transfiere.

Los vehículos eléctricos de la marca Tesla de generación actual requieren aproximadamente 30 minutos para una carga parcial.

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