Tras la denuncia de un supuesto “entramado” por parte de Aeropuertos Dominicanos Siglo XXI (AERODOM) y el laboratorio clínicoAmadita para que los pasajeros del Aeropuerto Internacional José Francisco Peña Gómez estén obligados a realizarse pruebas de COVID-19 en un espacio instalado en el mismo, la empresa administradora del aeropuerto negó tal acción.

La aclaración se realiza luego de que el pasado, 27 de abril el senador de La Romana, Iván Silva, denunciara que los laboratorios clínicos, en conjunto con aeropuertos locales, se «confabularon» para cobrar la realización de pruebas de antígenos para detectar la COVID-19, sin que esto fuera un requisito obligatorio.



De acuerdo al periódico Hoy, en una carta en conjunto enviada a un medio de comunicación indicaron que el requisito de realizarse una prueba es requerimiento de otras naciones para poder ingresar a esos territorios.

“Para cumplir con la disposición, todos los pasajeros, sin excepción, tienen la opción de acudir al laboratorio autorizado por el Ministerio de Salud Pública de su preferencia a realizarse la prueba de COVID. Inclusive tanto las aerolíneas como la empresa administradora del AILA, coinciden en recomendar a los viajeros que lleguen al aeropuerto con los resultados de este examen en las manos, a fin de agilizar el proceso migratorio”, explicó AERODOM en el comunicado.



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Ambas instituciones indicaron, luego de calificar la información dada por Silva como “difamatorias”, que la misma no se sustenta en ningún aval informativo.

Aclararon que el laboratorio fue instalado en el aeropuerto en noviembre de 2020 con el objetivo de cumplir “puntual de acceso a pruebas médicas” en medio de la COVID-19.

En declaraciones el legislador manifestó, además, que los laboratorios cobran miles de pesos, amparados en lo que calificó como un “chantaje”, para realizar pruebas de antígenos y PCR y en caso de que el viajero no se la hiciera, perdiera el vuelo o tuviera que cambiarlo.

“De esta humillación fuimos objeto en el Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA), por parte de AERODOM, Delta Airline y el laboratorio Amadita, donde tuvimos que pagar por la aplicación de una prueba de antígeno, como requisito para salir del país, un análisis practicado sin ningún rigor sanitario, cuyos resultados fueron emitidos en 10 minutos, sin ninguna confiabilidad, porque como médico, conozco el rigor que todo ensayo clínico conlleva”, relató Silva.