Santo Domingo, RD.– Bajo los escasos destellos de los faroles de los carros que recorren sus calles y las bombillas de algunas viviendas y comercios que se aferran a inversores y plantas para mantenerse iluminados, así pasan la noche algunos de los sectores afectados por el incendio registrado la tarde de este lunes en la subestación de la Avenida César Nicolás Penson, en el sector de Gascue.

Durante un recorrido realizado por Listín Diario, pudo constatar como la ausencia de energía eléctrica era una constante en algunas zonas de Gascue, Miraflores y Don Bosco, por el incendio cuyas causas de origen aún no se han esclarecido.



Ante la interrupción del servicio, que ha forrado la noche de una particular oscuridad, sin lámparas esclareciendo los caminos, más de uno decidió resguardarse temprano en sus hogares.

Es el caso de Jesús, quien trabaja como seguridad en una entidad estatal y dijo no veía la hora en que el reloj marcara las nueve para marcharse a su casa.



Aunque la institución para la que labora se mantenía iluminada con la energía de una planta, las penumbras de los alrededores era lo que le causaba temor.

“Esto está oscuro y yo no he visto una patrulla”, manifestó el trabajador, al tiempo que resaltó que cualquiera podría aprovecharse de la situación para cometer delitos.

A la luz de una vela

Otros que a solo horas de producido el evento ya comienzan a padecer ciertas dificultades son los vendedores de colmados.

José Miguel Frías, por ejemplo, se mantiene a la luz de una vela en su negocio ubicado en la calle Cotubanamá con Monseñor Ricardo Pittini, donde, según dijo, ha vendido más de una caja de velas en lo que va de la noche para otros en las mismas situaciones que el respecto al servicio de energía.

Según Frías, tras el apagón producido por el incendio, su inversor sólo le proporcionó “como 20 minutos de luz y después se murió”.