Baní.- El diputado por Peravia, Luis Báez, sostiene que lo que hoy enfrentan los productores de mango en la región no toma a nadie por sorpresa. Según él, ya a inicios de junio había puesto sobre aviso las dificultades que golpeaban al sector, y ahora exige al Gobierno una respuesta urgente para frenar pérdidas mayores.
Una advertencia que, según él, no fue escuchada a tiempo
El legislador recordó que durante la Feria del Mango del pasado 3 de junio ya había señalado pérdidas económicas, problemas para comercializar la fruta y dificultades fitosanitarias que afectaban la calidad de parte de la cosecha. Reconoció que en su momento algunos restaron importancia a esas advertencias, pero considera que lo ocurrido después demuestra que había motivos suficientes para actuar antes.
Dos problemas distintos, un mismo síntoma
Báez aclaró un punto importante: la crisis que denunció en junio y la detección de la mosca de la fruta que hoy compromete las exportaciones hacia Estados Unidos no son necesariamente el mismo problema. Aun así, insiste en que ambas situaciones apuntan hacia una misma urgencia: reforzar sin demora el sistema nacional de vigilancia y respuesta fitosanitaria.
«Baní no puede darse el lujo de perder mercados internacionales. Peravia no puede permitir que sus productores enfrenten el riesgo de desaparecer y la República Dominicana no puede poner en peligro décadas de esfuerzo para posicionar el mango dominicano como un producto de calidad», declaró.
Un llamado directo al ministro de Agricultura
El diputado pidió que el ministro de Agricultura visite personalmente Baní y se siente con productores, exportadores, asociaciones del sector y técnicos de Sanidad Vegetal. Para Báez, el momento no es para buscar culpables, sino para escuchar a quienes trabajan la tierra y construir soluciones en conjunto.
Cinco medidas que propone poner en marcha ya
Báez presentó un plan de cinco acciones inmediatas. La primera busca recuperar el mercado estadounidense cumpliendo con las exigencias fitosanitarias exigidas y estableciendo, junto a las autoridades norteamericanas, un cronograma de trabajo público.
A esto se suman: reforzar el programa de Sanidad Vegetal en Peravia con más técnicos, equipos y trampas; hacer una revisión completa del sistema de vigilancia; poner en marcha un programa extraordinario de apoyo para los productores afectados; y buscar cómo aprovechar la fruta que no pueda exportarse, ya sea convirtiéndola en jugos, pulpas o mango deshidratado.
Como quinta medida, planteó impulsar la industrialización del mango y diversificar los mercados internacionales, de manera que el sector dependa menos de la exportación en fresco.
«Cuando pierde un productor, pierde todo el país»
Báez insistió en que su meta es evitar que un sector clave para la economía dominicana siga deteriorándose. Cerró con una frase que resume su preocupación: «Cuando pierde un productor de mango, pierde una familia. Cuando pierde una familia productora, pierde Baní. Cuando pierde Baní, pierde Peravia. Y cuando el mango dominicano pierde un mercado internacional, pierde toda la República Dominicana».



