En el marco de la consulta pública promovida por el Ministerio de Turismo (MITUR) para normar el mercado de los alquileres vacacionales, la plataforma Airbnb fijó su postura respaldando la creación de un registro oficial, pero condicionó su efectividad a que el proceso no imponga «cargas burocráticas excesivas» y sea tramitado mediante una ley en el Congreso Nacional.
Exigen diferenciar la vivienda del negocio hotelero
Aunque la compañía valoró como positiva la formalización de la actividad para elevar la transparencia y la seguridad en el sector, advirtió sobre el riesgo de aplicar a los propietarios de viviendas las mismas exigencias e impuestos que rigen para la hotelería tradicional.
De acuerdo con la empresa, equiparar ambos modelos distorsionaría el esquema de hospedaje residencial e incentivaría el crecimiento del mercado informal en el país.
Propuesta de marco legal legislativo
Frente a las intenciones reguladoras del sector oficial, los puntos clave presentados por la plataforma ante el MITUR contemplan:
- Trato diferenciado: Distinguir claramente la actividad de los anfitriones particulares frente a las operaciones hoteleras a gran escala.
- Marco normativo vía Congreso: Abogar por que las reglas del sector surjan de un debate legislativo en el Congreso Nacional y no únicamente de resoluciones o decretos administrativos.
- Proporcionalidad: Evitar trabas o trámites complejos que desincentiven la formalización de los pequeños prestadores de servicio.
El peso en la economía local
La postura de Airbnb se produce en momentos en que las autoridades buscan equilibrar la competencia entre la oferta hotelera tradicional y el auge de las plataformas digitales. Al respecto, la empresa argumentó que la actividad representa una fuente directa de ingresos para familias locales y comercios de vecindario, por lo que instó al MITUR a diseñar un reglamento que garantice la competitividad turística de la República Dominicana sin perjudicar a los pequeños anfitriones.



