El presidente de Chile, José Antonio Kast, decretó estado de excepción constitucional de catástrofe en la provincia de Tocopilla, región de Antofagasta, luego de que intensas lluvias provocaran aluviones, deslizamientos de tierra y bajadas de lodo y piedras desde los cerros hacia sectores habitados.
La medida busca reforzar la coordinación entre las instituciones que atienden la emergencia y agilizar la movilización de recursos para responder a las familias afectadas por los daños materiales.
Una zona poco acostumbrada a la lluvia
Lo que hace excepcional este episodio es la geografía de Tocopilla, una de las provincias más áridas del país. En apenas unas horas cayeron cerca de 30 milímetros de lluvia, cuando el promedio anual de la zona ronda solo los cinco milímetros. Ese contraste disparó el riesgo de remociones en masa y bajadas de agua desde las partes altas hacia caminos y viviendas.
Qué permite el estado de catástrofe
Con el decreto, las autoridades chilenas obtienen mayores herramientas legales para coordinar labores de emergencia, desplegar equipos en terreno y disponer recursos con mayor rapidez. Actualmente se realiza un levantamiento de los daños mientras continúan los trabajos para despejar zonas comprometidas y asistir a los damnificados.
Vigilancia se extiende a otras zonas del norte
La alerta no se limita a Tocopilla: distintos sectores del norte de Chile permanecen bajo monitoreo por el riesgo de nuevos aluviones y deslizamientos, especialmente en quebradas cercanas a los cerros donde el agua puede acumularse rápidamente. Las autoridades han señalado que la prioridad es proteger a la población, atender a las familias damnificadas y reducir riesgos ante posibles nuevas precipitaciones.



