Un operativo de las autoridades en el municipio de Haina resultó en el rescate de 14 menores de edad que permanecían en la fundación Restaurando Vida, un centro bajo investigación por presunto maltrato infantil, explotación laboral y trata de personas. La intervención en la vivienda de dos niveles —dirigida por el pastor Ángel Gabriel Capellán, de 69 años— se desencadenó luego de que un menor lograra escapar y denunciara que permanecía retenido contra su voluntad.
El caso ha provocado un choque de posturas en la comunidad de La Pared de Haina, donde los testimonios de los vecinos reflejan años de malestar frente a la defensa de los colaboradores del recinto.
El clamor de la comunidad y las denuncias de vecinos
Los residentes del sector La Pared expresaron que la intervención estatal era una medida esperada tras años de vivir preocupados por el funcionamiento del lugar. Los comentarios de los moradores destacan la gravedad del ambiente percibido en el entorno:
- Inseguridad e irregularidades prolongadas: Diversos vecinos manifestaron que la comunidad llevaba bastante tiempo padeciendo y denunciando anomalías vinculadas a la institución.
- Un «mal incurable»: Florencio Carela, residente de la zona, describió tajantemente la permanencia del centro en el sector como un «mal incurable» con el que la comunidad tuvo que lidiar de forma constante.
- Condiciones de encierro: Las sospechas de los pobladores se alinean con los hallazgos de las autoridades, quienes detectaron en el inmueble habitaciones con múltiples camas y puertas de hierro con candados.
La defensa de colaboradores y albergados
Por el contrario, personas vinculadas a la entidad argumentan que la fundación operaba como un espacio de acogida para personas en extrema vulnerabilidad:
- Sostén para vulnerables: Integrantes de la fundación como Luis Rafael García y Joan Manuel Pérez defendieron la labor del pastor Capellán, asegurando que el lugar servía para alimentar y dar refugio a personas abandonadas o que vagaban por las calles.
- Testimonios de apoyo: Alexandra Beltré, una albergada de 30 años procedente de Azua, relató que llegó en busca de auxilio y que dentro de la entidad logró restaurar su matrimonio gracias a la orientación religiosa recibida.
Hallazgos y estatus del caso
En medio del operativo, en una de las paredes de la vivienda se encontró un cartel escrito por dos niñas albergadas, donde expresaban sus sueños de tener una familia, viajar y convertirse en doctora e ingeniera.
Las autoridades trasladaron a los 14 menores a una casa de acogida bajo la protección del Estado. El Ministerio Público continúa las indagatorias para determinar la responsabilidad penal del centro —registrado formalmente en 2016— y esclarecer los mecanismos de financiamiento y retención de los infantes.



