Director del INABIE responde a señalamientos por contratos de RD$110 millones a empresas jóvenes en San Pedro de Macorís
El director del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE), Adolfo Pérez, salió al paso de las críticas que han surgido tras conocerse que varias empresas de muy reciente creación, dirigidas por jóvenes de Azua de entre 19 y 24 años, resultaron adjudicatarias de contratos por unos RD$110 millones para suplir el almuerzo escolar en centros educativos de San Pedro de Macorís.
Los cuestionamientos apuntaban a que estas compañías, con apenas meses de constituidas, no contarían con historial financiero suficiente para asumir un compromiso de ese tamaño con el Estado.
«No hay edad mínima», dice el funcionario
Pérez defendió que el proceso de contratación fue diseñado para micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), y que las bases del pliego no exigían experiencia previa para participar. De acuerdo a Ashlye Caraballo en El Nacional, el funcionario insistió en que ninguna normativa dominicana impide a un joven emprendedor competir por fondos públicos.
«La Ley de Compras no establece un mínimo de edad, ni tampoco la Constitución de la República, ni ninguna ley adjetiva establece eso», sostuvo. Según su argumento, cerrarle la puerta a empresas nuevas limitaría las oportunidades de quienes buscan emprender y contratar con el Estado.
La garantía no era experiencia, sino solvencia
El director aclaró que, si bien no se pedía trayectoria, sí existían mecanismos para verificar que los adjudicatarios pudieran cumplir. Entre ellos mencionó la carta de crédito de compromiso —bancaria o emitida por suplidores— como respaldo de que las empresas tenían capacidad real para entregar los alimentos.
También precisó que el monto de RD$110 millones no representa un pago inmediato ni garantizado. «El monto de los contratos simplemente señala hasta dónde puede facturar un proveedor», explicó, aclarando que los pagos se harán únicamente según las raciones efectivamente entregadas.
«Si esos suplidores no entregan el almuerzo escolar, no van a cobrar ese dinero», advirtió. Los contratos tienen una vigencia de dos años, durante los cuales los proveedores deberán entregar diariamente el almuerzo en los centros asignados, bajo las condiciones de calidad establecidas.
Asegura que las empresas están bajo revisión
Pérez afirmó que el INABIE está verificando que las compañías adjudicatarias cumplan con lo estipulado en el pliego. «Estamos revisando esas empresas, estamos garantizando que justamente esas empresas cumplan con todo lo que establece el pliego», dijo.
El funcionario defendió además la apertura del proceso a nuevos proveedores como una forma de evitar que las contrataciones estatales sigan concentradas en los mismos nombres de siempre. «Yo no puedo tener el INABIE cerrado para los proveedores de siempre», sostuvo, agregando que las pequeñas empresas merecen la oportunidad de competir si cumplen las condiciones exigidas.
¿Un cártel de contratación?
Consultado sobre la posibilidad de que exista un supuesto cártel en las contrataciones del organismo, Pérez respondió que el INABIE ha enfrentado fuertes críticas desde que adoptó medidas para aumentar la participación de la industria local en ciertos procesos, y sugirió que parte de los cuestionamientos podrían venir de sectores interesados en mantener su cuota de negocios con el Estado.



