El reloj corre para miles de consumidores dominicanos que pagan combustible con tarjeta. A solo diez días de que venza el plazo que impuso Anadegas para desconectar más de 700 veriphones en estaciones de servicio afiliadas, el gobierno decidió meter mano en el conflicto.
El director de Proconsumidor, Eddy Alcántara, confirmó este martes que las autoridades ya están participando activamente en las negociaciones entre la Asociación Nacional de Detallistas de Gasolinas (Anadegas) y las entidades bancarias, con un objetivo claro: que quien termine pagando los platos rotos no sea el cliente que llega a llenar el tanque.
«El consumidor no puede ser afectado»
Con un tono firme, Alcántara dejó claro que ambas partes están obligadas a encontrar una salida negociada. Advirtió que cualquier medida que reduzca las opciones de pago electrónico en las bombas de gasolina golpearía directamente al bolsillo y la comodidad de los usuarios.
«Ellos tienen que ponerse de acuerdo porque el consumidor no puede ser afectado», sostuvo el funcionario, dejando entrever que el organismo no se quedará de brazos cruzados si Anadegas y la banca no logran destrabar la disputa a tiempo.
Un pulso que podría cambiar cómo pagas la gasolina
Detrás del anuncio hay una pelea de fondo entre los dueños de estaciones de combustible y representantes del sector financiero, cuyo desenlace podría transformar la manera en que cientos de gasolineras del país reciben los pagos de sus clientes.
Proconsumidor insiste en que su rol es precisamente evitar que ese tira y encoge empresarial termine trasladándose al consumidor final, sobre todo si se traduce en menos alternativas para pagar en el surtidor.
Por ahora, la institución dice que le da seguimiento cercano al proceso y confía en que Anadegas y los bancos lleguen a un entendimiento antes de que se cumpla el plazo fijado para el retiro masivo de los dispositivos.



