La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, aseguró que el Gobierno no tolera los abusos cometidos por agentes policiales y que trabaja en nuevos mecanismos tecnológicos para supervisar su actuación y garantizar el respeto a los derechos de la ciudadanía. Raful también condenó los abusos que cometen los delincuentes contra la población.
Durante un recorrido por el Centro de Monitoreo y Control de la Policía Nacional, la funcionaria explicó que las autoridades usan herramientas tecnológicas para reforzar la vigilancia, prevenir delitos y dar seguimiento al comportamiento de los miembros de la institución.
De acuerdo a Antonio Sánchez en Noticias Telemicro, Raful informó que más de 8,000 agentes cuentan con cámaras corporales que registran sus actuaciones en operativos y procedimientos en las calles. Según explicó, los órganos de control interno pueden revisar esas grabaciones para determinar si un policía actuó correctamente. Si se comprueban irregularidades, las sanciones pueden incluir el sometimiento a la Justicia y la desvinculación de la institución.
El centro también trabaja de forma conectada con el Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 911, que tiene más de 10,000 cámaras instaladas en el país para labores de vigilancia y persecución del delito.
Raful sostuvo que estas herramientas forman parte de la transformación de la Policía Nacional, con el objetivo de fortalecer la seguridad ciudadana y la transparencia en la actuación de sus agentes. Reconoció que todavía queda mucho por hacer.



