La inspección técnica vehicular (ITV) lleva casi diez años como obligación legal en la República Dominicana, pero todavía no funciona. La Ley 63-17 de Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial la estableció en 2017, y desde entonces su aplicación ha quedado pendiente.
Ahora el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) contempla arrancar el proceso entre febrero y marzo de 2027. La medida forma parte de uno de sus cinco ejes prioritarios para aliviar la congestión vehicular en la capital.
De acuerdo a Elkys Cruz en Listín Diario, la Asociación de Concesionarios y Fabricantes de Vehículos (Acofave) recuerda que el país ya cuenta con sustento legal, como el decreto 5-19 y la Normativa Técnica NT 001-2019, pero que aún no se revisa de forma sistemática el estado de frenos, dirección, suspensión, luces, neumáticos ni emisiones de los vehículos que circulan.
Un problema que se siente en la calle
Según el gremio, la falta de controles no solo compromete la seguridad vial y la calidad del aire. También agrava el tráfico, porque cada vehículo averiado en plena vía se convierte en un nuevo punto de obstrucción dentro de un sistema que ya está saturado.
Lo que exige el sector para que funcione
Acofave pide que la ITV no se implemente a medias. Según la entidad, el operador debe ser independiente y no tener vínculos con concesionarios, importadores, talleres, aseguradoras ni transportistas. También plantea que acredite experiencia comprobada, opere bajo estándares internacionales como la norma ISO/IEC 17020 y que su adjudicación sea transparente y competitiva.
Además, la organización sostiene que la inspección debe ir acompañada de otras medidas, como la aplicación del decreto 258-20 sobre transporte de carga, la actualización de las normas de emisiones de fuentes móviles y una mejor calidad de los combustibles.



