El líder de una de las bandas más temidas de Puerto Príncipe murió a causa de las heridas sufridas en una operación de las fuerzas de seguridad haitianas. Según el Gobierno, la acción se llevó a cabo con drones en Cité-Soleil, en el área metropolitana de la capital.
El primer ministro Alix Didier Fils-Aimé celebró la noticia en su cuenta de X con un mensaje contundente: una banda menos, y las pandillas ya no podrán dormir tranquilas. Aunque no mencionó el nombre del criminal, medios locales identificaron al fallecido como Mathias Sainthil, cabecilla de la banda Boston, que opera en ese sector y en el vecino Carrefour Drouillard.
Un ataque que costó más vidas
De acuerdo con la información difundida, un dron kamikaze impactó el vehículo en el que se movilizaba Sainthil la noche del jueves. En el ataque también murieron otros integrantes de su grupo. Se trata de la primera vez que un jefe de pandilla cae en una operación con drones de las fuerzas del orden haitianas.
La Organización de las Naciones Unidas señaló en 2024 que la banda, a la que se atribuyen asesinatos, incendios provocados, violaciones, robos y desvío de mercancías y camiones, reunía alrededor de cien miembros.
Un respaldo extranjero en medio de la tensión
La muerte del cabecilla coincidió con una manifestación masiva en Puerto Príncipe y otras ciudades del país. Los asistentes expresaron su apoyo a los soldados salvadoreños que llegaron hace dos semanas para combatir a las bandas que controlan buena parte de la capital.
El presidente Nayib Bukele envió más de 2.000 militares para ayudar en la búsqueda de cuatro efectivos salvadoreños de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) desaparecidos desde el 18 de octubre, tras una emboscada de grupos armados en la zona de Santo, en Croix-de-Bouquets. Desde su llegada, esa tropa ha intensificado las operaciones en varios barrios de la capital.



