Comer con menos sal previene la hipertensión, reduce el riesgo de ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares

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Washington, DC. Al menos el 30% de la población de las Américas sufre de hipertensión y el alto consumo de sal en la dieta es su principal factor de riesgo. Reducir la ingesta de sodio puede bajar la presión arterial alta a niveles normales en un tercio de quienes la padecen, así como prevenir 1 de cada 4 ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares en el mundo.

“La presión arterial alta es una condición tratable y se puede prevenir mediante cambios en el estilo de vida, sobre todo a través de la reducción del consumo de sal y la realización de ejercicio físico”, afirmó el asesor regional en enfermedades cardiovasculares de la Organización Panamericana de la Salud/ Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), Pedro Orduñez, en el marco del Día Mundial de la Hipertensión, que se observa el 17 de mayo.

La disminución de la ingesta de sal en la población es la intervención de salud pública más costo-efectiva para reducir la hipertensión. La OPS/OMS recomienda consumir menos de 5 gramos de sal -ó 2.300 miligramos de sodio- al día. Sin embargo, en las Américas el consumo de sal es el doble: asciende a casi 11 gramos en la mayoría de los países.

Aunque en la preparación y al comer las personas agregan sal a las comidas, una gran parte del consumo de sodio proviene de los alimentos procesados, envasados y listos para consumir, explicó Branka Legetic, coordinadora interina del proyecto de Prevención y Control de Enfermedades Crónicas de la OPS/OMS y encargada de la Iniciativa de Reducción de Sal. Evitar este tipo de alimento, y privilegiar los naturales, frescos y los libres o bajos en sodio, resulta una de las opciones que el consumidor puede tener en cuenta.

Sin embargo, la hipertensión –presión arterial igual o mayor a 140/90- no es sólo consecuencia de comportamientos personales. La reducción de la presión arterial alta en la población requiere la creación de ambientes que faciliten una alimentación saludable.

“Es esencial la participación de todos los sectores de la sociedad. Los parlamentos pueden adoptar leyes para proteger la salud de sus poblaciones y los gobiernos pueden fortalecer el trabajo de sus autoridades regulatorias y promover incentivos para la creación de ambientes saludables en escuelas. Las empresas e instituciones gubernamentales pueden ofrecer alimentos con menos sodio en sus comedores, y la industria alimentaria tiene la responsabilidad de reformular productos para disminuir la sal”, ejemplificó Orduñez.

Agregó que “no menos importante es el rol de la sociedad civil, que puede abogar por políticas públicas saludables y vigilar que se cumplan las regulaciones establecidas”.

Este año, el Día Mundial de la Salud, que se celebró el pasado 7 de abril, estuvo dedicado a la hipertensión. La OMS hizo un llamamiento para intensificar los esfuerzos encaminados a prevenir y controlar la presión arterial alta, principal factor de riesgo para muertes por enfermedades cardiovasculares. Se estima que en el mundo esta enfermedad afecta a más de uno de cada tres adultos de 25 o más años: unos mil millones de personas.

Leer las etiquetas

Muchas personas de la región pueden comer mejor al elegir productos con menos cantidad de sodio. Leer y comprender el contenido de las etiquetas es importante para conocer los datos nutricionales y la cantidad de sal que contienen, información que muchas veces no es evidente.

Especialistas recomiendan comparar los valores de la tabla nutricional y seleccionar aquellos productos cuyo valor diario de sodio sea inferior a 15%.

Entre los alimentos que contienen más sal en las Américas figuran el pan y otros productos de panadería, los cubos de sopa, cárnicos procesados, embutidos, quesos, comidas preparadas y enlatadas, sopas, snacks -como papas fritas- y salsas.

Qué hacer y qué no hacer para reducir la sal en la dieta

Qué hacer:

– Comprar y comer más alimentos frescos, especialmente frutas y hortalizas

– Comprar y comer alimentos procesados con bajos niveles de sal o de marcas con los porcentajes de sodio más bajos en la etiqueta (menos del 15%)

– Usar especias sin sal para hacer las comidas más sabrosas

– Agregar menos sal a la comida en restaurantes y solicitar el agregado de menos sal en los alimentos

– Usar menos salsas en las comidas

Qué no hacer:

– No comprar o comer alimentos cuyo contenido se sodio –señalado en la etiqueta- sea superior al 15% de valor diario recomendado

– No comprar alimentos que se sabe tienen alto contenido de sal

– No agregar sal durante la preparación y cocción de las comidas ni en la mesa

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