El Poder Ejecutivo promulgó la tarde de este viernes la Ley 184-17, que sustituye y deroga a la 140-13, sobre el Sistema Nacional de Emergencia 9-1-1.

La ley, que fue aprobada de urgencia en el Senado el pasado 13 de julio, crea una nueva tasa impositiva fija de dos centavos de dólar por cada minuto de tráfico de voz (llamada) internacional entrante que termine en las redes de las prestadoras de servicios de telecomunicaciones con licencia en el país.

También prevé como otra fuente de financiamiento el pago de 0.0025 dólares o su equivalente en pesos por cada mensaje de texto (SMS) internacional entrante que termine en las redes de las compañías de teléfonos.

Indica el periódico Diario Libre que estos nuevos impuestos son rechazados por las telefónicas, que advierten que son los usuarios quiénes los pagarán.

La ley procura el financiamiento del 9-1-1 para facilitar su extensión a otras partes del país. Por ahora opera en el Gran Santo Domingo, Haina y San Cristóbal, así como en Santiago y Puerto Plata, en el norte del país.