Por: Katherine Taveras: Hace aproximadamente 15 años del estreno de esa película. Hoy por primera vez toqué con ella. No sé si era el momento perfecto, no sé si simplemente fue una asignación de una educadora empática que me recomendó una buena película, lo cierto era que encontrarme con esta producción cinematográfica ha sido un gancho al corazón.

De la Calle a Harvard es la vida de la psicóloga Elizabeth Murray, conferencista internacional cuya vida no fue sencilla pero si muy especial por una sola razón, ella tomó una decisión que la convirtió el resto de su vida en un ejemplo de superación invaluable.

Sin embargo, De la Calle a Harvard no es solo la historia de Elizabeth, es también el reflejo de muchas personas que están atravesando situaciones difíciles en su vida. Cada quien enfrenta una lucha y una historia que no siempre cuentan sus rostros, pero es cierto que la diferencia siempre la hará nuestra capacidad de cómo lo enfrentamos.

Una de mis partes favoritas es cuando la actriz comenta de esos momentos en que se caen todos nuestros puentes rotos y como tomar una decisión, una sola elección, puede cambiar el resto de nuestras vidas.

Esos momentos en que puedes rendirte, llenarte de excusas o decidir hacerlo distinto y ver qué tal y enfocarte a buscar una vida mejor.

Hay tantos obstáculos para vivir, hay tantas razones para detenernos de buscar sueños, de querer familia, de querer profesiones, de aspirar a más, ¡En realidad muchos! Pero podemos verlo así eternamente o entender que todo es parte de un sistema y que lo que hace que ese sistema este o no a nuestro favor es nuestra actitud hacia esas cosas.

Elizabeth Murray tuvo muchas opciones, pudo quejarse de la mala vida que le tocó, lamentarse por la falta de oportunidades, justificarse en sus padres irresponsables, elegir una vida más suave ya que nada en absoluto la obligaba a tener responsabilidades, pero no fue así, quedarse sumergida en las condiciones que la vida la había colocado no era alternativa para ella.

Sirva esto de ejemplo para todos los que libramos distintos tipos de batallas, no importa cuál sea, no importa cuánto la sufras o cuán difícil sea enfrentarla hoy día, recuerda que una DECISIÓN puede hacer que tu mundo gire a circunstancias sorprendentes que nunca pensaste alcanzar.

No te recuestes en la conformidad del ¨así nací y esto es lo que toca¨, pues lo que a ti te toca es lo que TU decidas hacer con tu vida.