Un caso de Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB), conocida como la enfermedad de las «vacas locas», ha sido detectado en una granja en el suroeste de Inglaterra, informaron las autoridades sanitarias en la noche del viernes.

La Agencia Británica de Salud Animal y Vegetal (APHA, sus siglas en inglés) subrayó que «no hay riesgo para la salud alimentaria» y que el animal murió y fue sacado de la granja, ubicada en Somerset.



Como precaución, «se han implementado restricciones de circulación para detener el movimiento de ganado en el área mientras continúan las investigaciones para identificar el origen de la enfermedad», señaló la agencia en un comunicado.

Para la veterinaria jefe de APHA, Christine Middlemiss, se trata de un «procedimiento estándar», lo que demuestra que «el sistema de vigilancia para detectar y contener la enfermedad está funcionando».



El Reino Unido ha tenido cinco casos confirmados del mal de las «vacas locas» desde 2014.

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Todos ellos en animales muertos que no estaban destinados a la cadena alimentaria humana y que, por tanto, no presentaban ningún riesgo para los ciudadanos, según la APHA.

Como se prevé en los compromisos internacionales, las autoridades británicas informaron a la Organización Mundial de Sanidad Animal y a los socios comerciales del Reino Unido, y aseguró que la capacidad del país para exportar carne de vacuno no se verá afectada.

Este tipo de casos ha aparecido esporádicamente en las islas británicas desde la grave crisis de finales de la década de 1990, que provocó la muerte de millones de animales.