Santo Domingo.- El presidente del Colegio Médico Dominicano (CMD), Luis Peña Núñez, cuestionó la distancia que, a su juicio, mantienen los funcionarios respecto a los problemas que enfrentan los pacientes en los hospitales del Estado. Preguntó cuándo fue la última vez que alguien del gobierno se dejó ver en el Moscoso Puello, uno de los centros de referencia del país.
Según indica Julio Ernesto Heredia en Noticias SIN, el dirigente también aseguró que no ha visto a diputados acudir a consultas médicas en el sector Mata Hambre. Con esa crítica, puso en evidencia la diferencia entre quienes toman las decisiones sobre la salud pública y quienes dependen de sus servicios.
Equipos dañados y falta de personal
Peña Núñez sostuvo que el estado de la red pública no se mide por las obras inauguradas ni por los hospitales remozados, sino por la capacidad real de atender consultas, realizar estudios diagnósticos y dar tratamiento sin esperas prolongadas. En ese sentido, denunció que varios centros tienen tomógrafos y equipos de rayos X averiados, además de fallas en laboratorios, quirófanos y sistemas de climatización que afectan las condiciones de la atención.
A esto se suma la escasez de personal en varias localidades, entre ellas Santiago Rodríguez, Mao, Puerto Plata, Samaná e Higüey, donde la cantidad de especialistas no alcanza para cubrir la demanda. El presidente del CMD afirmó que algunos pacientes deben esperar seis meses o más por una cita con un especialista, y cuestionó que muchas personas salgan de sus casas de madrugada, incluso desde las cinco de la mañana, sin tener garantizado que serán atendidas.
Reconoció que, en ocasiones, la ausencia de un especialista no depende de la voluntad del personal, sino de la falta de médicos para cubrir los servicios. Aun así, consideró que la situación revela debilidades en la organización y en la disponibilidad de recursos humanos del sistema público.
Reclamos del gremio al Gobierno
Peña Núñez admitió que se han registrado avances en infraestructura hospitalaria, pero advirtió que las mejoras físicas no bastan si los centros no cuentan con médicos, equipos funcionales y recursos para atender a tiempo a la población.
Explicó que las protestas y huelgas médicas suelen llegar después de reiterados reclamos sin respuestas satisfactorias. Reconoció que estas paralizaciones afectan a los pacientes, pero defendió que el gremio necesita mecanismos efectivos para negociar sus demandas. Entre ellas mencionó la revisión de los incentivos por antigüedad y por laborar en zonas apartadas, así como las condiciones de los servicios médicos de 24 horas, que según indicó se pagan entre RD$600 y RD$1,000.
Por último, cuestionó que ningún gobierno haya convocado un congreso para abordar de manera integral los problemas del sector y reclamó que el presidente Luis Abinader reciba a los representantes del CMD. Su planteamiento deja en el centro del debate una pregunta de fondo: quiénes toman las decisiones sobre la salud pública y cuánto conocen de lo que viven a diario los pacientes en los hospitales del Estado.



